30 años de recortes y crisis

PERCEPCIÓN POLÍTICA / POR JUAN MANUEL MAGAÑA /

Somos un país que no conoce otra cosa que no sea crisis. Por lo menos en los últimos 30 años.

Lo admirable es cómo, a pesar del resultado, la gente sigue votando por los partidos que la generan, probádamente, el PRI y el PAN.

La crisis es pobreza. Y eso se mide en un número que aumenta inevitablemente cada año, más la gente que cada día desciende porque se queda sin trabajo decente o porque no lo encuentra. También podría medirse en la irritación social contra un gobierno que es tan inepto como corrupto.

El resultado neto de la política económica seguida por los gobiernos del PRI y el PAN, desde Carlos Salinas para acá, es aumento de la pobreza y pérdida del poder compra de los salarios.

No hay más. Pero lo curioso es por qué, en función de los resultados, el PRI volvió al poder. Por quė no nos la aprendemos. El anuncio reciente del recorte presupuestal es igual al de los años 1982, 1987-88, 1994-95 y 2008, en los que hubo que reconocer las crisis inocultables y anunciar con ello el sacrificio social.

Ahora el recorte al presupuesto público de 2015 es por la friolera de 124 mil millones de pesos, según lo dicho por el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray.

La medida afecta a sectores cruciales de la economía, como el energético, y el desarrollo de obra pública, que pudieran constituir, por otra parte, los puntos de apoyo para la adopción de medidas económicas anticíclicas.

En fin, el recorte al gasto público de 124 mil millones de pesos, significa que habrá menos inversión pública y disminuirá la construcción de obras, como el infortunado tren México-Querétaro.

El que tiene una opinión sobre esto es Andrés Manuel López Obrador, dirigente del partido Morena, quien ya se frota las manos con las múltiples complicaciones que enfrenta el gobierno de Enrique Peña Nieto. “En vez de cancelar inversión pública -propuso- se debería reducir el gasto del gobierno, sobre todo los privilegios, bajar los sueldos de los altos funcionarios públicos”.

Por ejemplo, añadió, los diputados federales ganan 300 mil pesos mensuales y cada vez que aprueban una norma contra el pueblo reciben un bono especial, y los ex presidentes perciben un millón de pesos mensuales cada uno.

Asimismo, dijo, quitar gastos innecesarios, como la compra del avión de Peña Nieto, de 7 mil 500 millones, además de mil millones de pesos para ampliar el hangar presidencial, obra a cargo de la empresa Higa, de Armando Hinojosa, quien vendió la Casa Blanca a la esposa de Peña, supuestamente en 120 millones de pesos.

Tan sólo este problema de una nueva crisis debería bastar para comenzar a acabar en elecciones con un régimen que en 30 años le ha fallado a México.