Asambleístas instan a revertir la contaminación del río Magdalena

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de abril, (MOMENTO INFORMATIVO / CÍRCULO DIGITAL).–La Asamblea Legislativa del Distrito Federal solicitó al director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre Díaz, realizar acciones necesarias para revertir la contaminación del río Magdalena y recuperar sus márgenes.

En el pleno se acordó un punto de acuerdo que presentó el diputado Armando López Campa, de Movimiento Ciudadano, con el propósito de recuperar ese espacio para la convivencia y el desarrollo de actividades al aire libre.

En el texto se resalta que la parte alta del río Magdalena tiene actualmente una calidad satisfactoria y el agua es utilizada para criaderos de truchas.

Existe además una planta potabilizadora en Los Dinamos y al ingresar a la zona urbana, la calidad decrece por los desagües y desechos domésticos; aunque se han puesto en marcha varios proyectos para recuperar el río y su cuenca, sus resultados hasta ahora son desfavorables.

El legislador local mencionó que éste ha sido un tema de interés desde administraciones pasadas y en varias ocasiones se ha planteado la posibilidad de entubar el río, pero varias instituciones y organizaciones impulsan que sea reactivado como espacio público y dotar al cuerpo acuífero de tratamiento y mantenimiento.

“No cabe duda de que estos espacios sufren alteraciones, convirtiéndolos en problemas de sanidad ocasionados por la urbanización de las zonas vecinas. Sin embargo cabe destacar el derecho de la ciudad a espacios verdes, rehabilitados y el acto de salvar uno de los pocos caudales abiertos en la ciudad”, expuso.

Asimismo hizo ver que los vecinos de la delegación La Magdalena Contreras han manifestado su preocupación ante el abandono del gobierno de la ciudad y las autoridades delegacionales respecto al proyecto de rescate integral de los ríos Magdalena y Eslava.

El primero es una corriente de agua que nace en el cerro de San Miguel, tiene aproximadamente 20 kilómetros de longitud y gran parte de él atraviesa la urbe, lo cual lo convierte en uno de los dos cursos a cielo abierto que aún subsisten en la metrópoli.

La cuenca del río Magdalena está localizada en zona de reserva ecológica, sin embargo gran parte de la superficie se encuentra en proceso de avanzada deforestación, pues la zona es frecuentemente invadida por la mancha urbana que sigue extendiéndose.