Ayala: “Que la tercera sea la vencida para México”

29 de julio de 2015 (Maya Comunicación/Circulo Digital)  La primera oportunidad fue de Cruz Azul, que en 2001 se ilusionó con ganar la Copa Libertadores. Pero aquel Boca Juniors de Jorge Bermúdez, Sebastián Battaglia y Juan Román Riquelme les ahogó el grito de campeón desde el manchón penal, en una final que resultó no apta para los de corazón sensible.

Luego, los equipos mexicanos tuvieron que esperar nueve años para la segunda chance. Guadalajara también apuntó alto en 2010 y se entusiasmó, pero el Internacional brasileño se quedó con la gloria. Para la tercera oportunidad la espera no fue tan larga: en la edición de 2015 Tigres ha brillado con luz propia desde la fase de grupos, y llega a la final con sólo un par de derrotas en 12 juegos y muchas ganas de dar el zarpazo que los lleve hasta la cima.

“Esperemos que la tercera sea la vencida para México; queremos hacer historia para nuestro país y paraTigres”, confiesa con contundencia Hugo Ayala, defensor felino. “Esa es nuestra idea y el objetivo que tenemos planteado. En lo personal es una emoción muy grande la que siento. Estamos con la ilusión de hacer bien las cosas; va a ser un partido muy importante donde podemos coronar este proceso en el que venimos trabajando de muy buena manera”, agrega el mexicano nacido en Morelia, Michoacán.

Sinodal con mucha historia
Sin embargo, frente a ellos, con muchas ganas de arruinarles el festejo, estará River Plate, equipo que ganó dos veces la Copa Libertadores. El Millonario, que lleva 19 años sin dar la vuelta en la competición, quiere sumarle el tercer trofeo a su palmarés, por lo que la guinda no será fácil de alcanzar para los felinos.

“Vamos a tratar de no darles espacio y no dejarlos moverse de tres cuartos de cancha en adelante. Es un equipo con grandes nombres y mucha calidad que en cualquier momento, si le das un espacio, va a hacerte mucho daño. Hay que estar muy concentrados y hacer mucha presión sobre ellos para ahogar su creatividad”, analiza el defensor de 28 años, que destaca no sólo por su buena capacidad para el juego aéreo, sino también por su visión de campo y capacidad de anticipación en las jugadas.

Pero Tigres no se hace pequeño y, a pesar de enfrentar a un rival de jerarquía e historia, muestra los dientes: “Nos caracteriza el buen manejo de pelota. Sabemos coordinar los perfiles a la ofensiva y a la defensiva; cuando no tenemos la pelota cortamos los espacios, y a la hora de atacar, somos un equipo muy compacto también. Creo que así es como el equipo ha llegado a pelear la copa”, apunta.

Grandes nombres
Además de la buena actuación que han tenido en el pasado, Tigres se reforzó de gran manera este semestre para lograr la ansiada meta. “Ellos (André-Pierre Gignac, Jürgen Damm, Javier Aquino e Ikechukwu Uche) llegaron bastante bien. Se han adaptado de muy buena manera a la idea del entrenador Ricardo Ferretti. Además, obviamente, ya conocemos la calidad de jugadores que son; tuvieron éxito en sus clubes anteriores, y al igual que nosotros, los que ya estábamos antes, vienen con la intención de dejar en lo más alto al fútbol mexicano y al equipo Tigres. ¡Y qué mejor manera de dejarlo en alto que ganando la Copa Libertadores!”, reflexiona el jugador de 1.86 m de altura.

La serie la abrirán el 29 de julio en casa, donde contarán con el cobijo de su estadio, el Volcán, abarrotado siempre con una afición fiel y fervorosa que no conoce el descanso cuando de alentar se trata. Por lo que el sabor dulce puede ser doble: ganar y poder recompensar a sus seguidores.

“El nombre mismo de nuestra porra lo dice: son Los Incomparables. Es una afición siempre entregada al equipo, que siempre está apoyando y alentando. Al igual que nosotros están muy ilusionados y entusiasmados con lo que se está viviendo al estar en la final. Esperamos darle la alegría que se se merecen, porque han estado en todo momento ahí para nosotros. Es un honor que queremos darles”, sentencia.

La mesa está ya puesta para que la pelota haga explotar al Volcán. Tigres se declara listo para su cita con la historia esperando que, en esta ocasión, las lágrimas de los representantes mexicanos sean de alegría: “Va ser un partido difícil porque vamos a jugar contra un equipo de mucha calidad que, al igual que nosotros, va a hacer lo mejor posible para ser campeones y y levantar la copa. El que esté mejor preparado y haga mejor las cosas durante poco más de 180 minutos va a ser el ganador. Esperemos entonces que seamos nosotros”, finaliza con esperanza.