Bailleres: ¿De a cómo no?

JUAN MANUEL MAGAÑA Periodista... Ex jefe de redacción en el extinto diario El Día y en el concepto multimedia Detrás de la Noticia... Ex jefe de información del extinto diario El Nacional y los noticiarios Hoy por Hoy, en W Radio; Contraportada, en Radio Fórmula, y Primero Noticias, en Televisión... Actitud: pensar como reportero, actuar como reportero, vivir como reportero... Website: www.mensajepolitico.com E-mail: maganapalace@yahoo.com.mx

Percepción Política

Al comienzo de la tercera parte de la película El Padrino, el mafioso Michel Corleone es condecorado por un príncipe de la iglesia católica, a la que éste hace un donativo de decenas de millones de dólares.

Sin tanto dinero de por medio no hubiese habido tal reconocimiento del mismísimo Papa para un gángster.

Y es imposible no acordarse de ello, cuando uno se entera de que el Senado aprueba, con los votos del PRI, del PAN y del PVEM, otorgar la Medalla Belisario Domínguez 2015 al empresario Alberto Bailleres González, uno de los cuatro hombres más ricos de México. ¿Quién sigue: Slim, Azcárraga?

Ciertamente, hubo críticas de perredistas y petistas de que Bailleres no es el perfil adecuado, en momentos en que la mayoría de los mexicanos vive en la pobreza y la desigualdad. Y es por ello que esta será la primera vez, en 61 años, en que la Medalla Belisario Domínguez no será otorgada por unanimidad.

La votación fue de 68 senadores a favor y 13 en contra, y éstos últimos fueron senadores de PRD y PT, si bien dos perredistas, Zoé Robledo y Luz María Beristáin, avalaron que el galardón se concediera al magnate. ¿Y eso?

Un panista como Javier Corral votó en contra de la decisión de otorgar la medalla al dueño de Peñoles, El Palacio de Hierro y empresas del sector financiero. Dejó claro que no descalifica la trayectoria de Bailleres, pero que no avala que se le otorgue la medalla en un momento de enorme desigualdad social, cuando 10 de los hombres más ricos del mundo, concesionarios de bienes y servicios públicos, concentran casi 50 por ciento de la riqueza nacional.

Bailleres González tiene una fortuna, según la revista Forbes, de unos 8 mil 200 millones de dólares. Es entre el segundo y tercer hombre más rico de México. Preside Industrias Peñoles, la segunda mayor empresa minera de México y una de las mayores mineras de plata del mundo.

También controla la cadena de tiendas por departamento Grupo Palacio de Hierro. Es presidente de la compañía de seguros de Grupo Nacional Provincial y gerente de fondos de pensiones Grupo Profuturo, y posee una participación en la mexicana Coca-Cola FEMSA embotellador.

Asimismo es el presidente de la junta directiva del ITAM, fundado por su padre, un instituto que se especializa en los negocios y la economía que en los últimos 30 años le ha servido al país para dos cosas: para nada y para lo mismo.

El coordinador del PT, Manuel Bartlett, reclamó al priista Emilio Gamboa haber impuesto la candidatura de Bailleres, quien, dijo, acumuló su gran fortuna al beneficiarse de las privatizaciones de empresas estratégicas y de los privilegios fiscales otorgados a los magnates del país.

Gamboa representa el último soplo de la era del PRI, un partido que, más que bien, le ha hecho daño a México. De Gamboa nomás hay que recordar su conversación telefónica con el señalado pederasta Kamel Nacif, a quien ofrece incondicionalmente sus servicios.

En fin, lo de la Belisario Domínguez para Bailleres tiene dos implicaciones: una, que la medalla puede tener un precio (a la Corleone) y, otra, que es el dinero lo que ya descarnadamente manda en este país (qué instituciones, qué democracia ni qué nada).