Cae demagogia económica

JUAN MANUEL MAGAÑA Periodista... Ex jefe de redacción en el extinto diario El Día y en el concepto multimedia Detrás de la Noticia... Ex jefe de información del extinto diario El Nacional y los noticiarios Hoy por Hoy, en W Radio; Contraportada, en Radio Fórmula, y Primero Noticias, en Televisión... Actitud: pensar como reportero, actuar como reportero, vivir como reportero... Website: www.mensajepolitico.com E-mail: maganapalace@yahoo.com.mx

Percepción política

La Secretaría de Hacienda entregó ayer al Congreso el documento denominado Pre-Criterios 2015, en el que de plano confirma la prolongación de una crisis económica, lo cual es totalmente contrario al crecimiento prometido.

Por un lado reitera que el “ajuste preventivo del gasto” (recorte presupuestal sin eufemismos) anunciado en enero por 124 mil millones de pesos, “permitirá al Gobierno Federal cerrar el año en línea con las metas de balance aprobadas por el Congreso para 2015”.

Por el otro, anuncia que “el Gobierno de la República prevé un ajuste de gasto adicional para 2016 por 135 mil millones de pesos que permite mantener el compromiso con la trayectoria de déficit decreciente. El proyecto de presupuesto 2016 con un enfoque Base Cero permitirá determinar los ajustes concretos para cumplir con este objetivo”.

Sobre este enfoque, Hacienda agrega que para la elaboración de la propuesta presupuestal del año entrante, destaca el desplome de los precios internacionales del petróleo de exportación, así como la mayor volatilidad de los mercados financieros asociada a la normalización de la política monetaria en Estados Unidos. Es decir, hace ver el problema como si sólo dependiera del exterior.

Y no obstante que anuncia semejante castigo económico, Hacienda hasta se aplaude a sí misma: “En este entorno, México se ha diferenciado de otras economías emergentes al registrar un ajuste ordenado. Nuestro país es uno de los mercados emergentes en que el tipo de cambio, la tasa de interés y el riesgo soberano se han visto menos afectados por la reciente volatilidad financiera”.

 

 

 

En realidad, se puede apreciar a leguas que a este gobierno lo que más le interesa son las grandes variables de una economía que no sirve de nada para el bolsillo o la mesa de los que en este país se parten el lomo trabajando honradamente y sus familias. Una economía que ha olvidado al grueso de la población al grado de volverla pobre o ilegal (o informal para que no suene tan feo).

 

 

 

A menudo el gobierno (fundamentalmente Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray) han hablado de que con las mentadas reformas estructurales en los años 2015, 2016, 2017 y 2018, el crecimiento de nuestra economía iba a ser creciente y mayor. Pero ya está ocurriendo todo lo contrario, pues se volvió costumbre que organismos del exterior, el Banco de México y la propia Secretaría de Hacienda revisen a menudo hacia la baja sus expectativas sobre dicho crecimiento.

 

Las promesas de este gobierno caen estrepitosamente y es tanto el peso de la realidad, que el propio presidente pidió a sus secretario ajustarse a ella haciendo “más con menos”, lo que sea que eso signifique porque también es otro ofrecimiento incumplido.