Carstens y sus ambigüedades

Percepción Política

*Juan Manuel Magaña

Apenas un día después de que diera a conocer lo que esperan del crecimiento económico los altos directivos de la IP, el Banco de México anunció una “reducción” en la amplitud del intervalo de pronóstico para la evolución del PIB de México que va de 1.7 a 2.5 por ciento para este año, desde una previsión anterior de 1.9 a 2.4 por ciento actual.

El gobernador del banco central, Agustín Carstens afirmó en la presentación del informe trimestral julio-septiembre que la economía mexicana mantiene un moderado crecimiento pese a las difíciles condiciones económicas tanto internas como externas. Pero aún así advirtió: “no tenemos que dormirnos en nuestros laureles ni caer en la complacencia”. Qué frase tan inapropiada para algo que sigue tan a la deriva, ¿no?

La previsión se encuentra dentro de la brecha anterior que era de 1.7 a 2.5 por ciento considerado en el anterior informe trimestral del instituto central.

En la misma presentación, Agustín Carstens dio un adelanto de las previsiones sobre el comportamiento económico del país para 2016, de entre 2.5 y 3.5 por ciento de crecimiento y, por primera ocasión, apostó a que para 2017 el desempeño del Producto Interno Bruto se ubicará entre 3 y 4 por ciento. ¿Sueños guajiros después de tan amargas experiencias?

Las proyecciones, dijo, “reflejan una mejoría gradual de la economía mundial y la cada vez mayor contribución de las reformas estructurales en el crecimiento de la economía”. O sea: algo como si mi abuelita tuviera ruedas…

Sin embargo, puntualizó, el 4 por ciento calculado para 2017 “no es el ideal” de crecimiento o de expansión económica y refleja la “gran atonía económica mundial que antes sólo se registraba en los países avanzados y a la que ahora se han sumado los países emergentes emblemáticos”.

Pero a pesar de que en el horizonte el Banco de México calcula una mejoría del desempeño económico, Agustín Carstens reconoció que “la economía mexicana no ha terminado de despegarse plenamente y se observan datos alentadores en algunos sectores pero no en otros”.

Total, para no ser pesimista ni optimista, Carstens salió con que la economía a veces quiere, pero a veces no puede.

*Periodista