Con el poder hasta la ignominia

By

TIEMPOS LÍQUIDOS

Por Javier López González

Hacer política en México es todo un arte hay quienes empezaron cargando el portafolio de su jefe, inclusive algunos sirvieron de niñeros, como el Exgobernador de Aguascalientes Miguel Ángel Barberena que le hacía caballito al hijo de Rosa Luz Alegría, mientras ella “sesionaba” con el Presidente de la República José López Portillo.

En el Partido Revolucionario Institucional uno de los dogmas es la lealtad, cualquiera puede ser “un pillo de siete suelas” inclusive transexual pero jamás “podrá sostenerle la mirada a su jefe”.

El extremo y espectáculo de todo esto lo acaba de dar el Gobernador de Chiapas Manuel Velasco Coello, en un acto público”cacheteo” a uno de sus subalternos ante la mirada estupefacta de otros funcionarios y el desprecio los ciudadanos que presenciaron el “bochornoso evento”.

Posteriormente el Mandatario monto un acto donde se disculpó públicamente con Luis Humberto y ante los medios de comunicación, dijo que el empleado cacheteado es su compadre, se abrazaron y el compadre le sorrajo otra cachetada con el candor y la emoción de pegarle al Primer Mandatario del Estado.

¿Qué nos pasa? Como es posible que las frivolidades y faltas de respeto se muestren en un acto público sin que el Líder de su Partido Cesar Camacho, Manlio Fabio Beltrones,

Emilio Gamboa Patrón, Luis Videgaray e inclusive organizaciones civiles y la Comisión Nacional de Derechos Humanos han permanecido omisos ante la vejación de un ser humano, que tiene que conservar su trabajo pese al desprecio de “su jefe”.

Somos una sociedad “desfibrada” que ve como el poder es capaz de estas acciones y no se levanta una sola voz para decir ¡¡¡ya basta¡¡¡¡

Estamos ya en un proceso electoral,¿ porque tipo de políticos vamos a votar? Entre todos ellos habrá pillos, delincuentes y sobre todo políticos que no tienen ni una pisca de humanidad y respeto a la condición humana… ¿ O NO?

You may also like