Contra el cacicazgo en el TSJDF

Percepción Política

*Juan Manuel Magaña

En un acto sorpresivo, el noveno tribunal colegiado en materia administrativa suspendió de manera provisional la toma de posesión de Édgar Elías Azar para un nuevo periodo como presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, prevista para enero de 2016. Ya lleva dos periodos de cuatro años y quiere ir por el tercero. Así se forman los cacicazgos.

Falta esperar a que el mismo tribunal federal determine el próximo jueves si suspende la toma de posesión de manera definitiva, lo que obligaría al pleno del TSJDF a designar una especie de presidente interino.

Elías Azar ha enfrentado una férrea oposición a su reelección, misma que formalmente ya se dio en una votación. Magistrados han expresado que el artículo 122 de la Constitución, en la base cuarta, fracción dos, señala que el presidente del tribunal será el mismo del Consejo de la Judicatura y éste durará en el cargo cinco años, sin que pueda ser electo de nueva cuenta y con los ocho que lleva, Elías Azar estaría violando la norma.

La magistrada de la Séptima Sala Civil del TSJDF, Petra Quezada, y otro grupo de funcionarios judiciales cercanos a ella, pidieron el amparo de la justicia federal, tras considerar que Elías Azar presuntamente no cumplió los requisitos de elegibilidad, y que su reelección violó cinco artículos de la Constitución, entre ellos el 116, que garantiza la independencia y autonomía de los tribunales estatales y del Distrito Federal.

El magistrado José Guadalupe Carrera ha señalado que la no relección es un principio básico de la Constitución, que se cumple en cargos relevantes como los de Presidente de la República, gobernadores e incluso en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

El magistrado Elías Azar únicamente podría asumir el cargo si, una vez superadas todas las instancias de la justicia federal, se resuelve que su reelección fue legal y que no violó principios constitucionales.

Por eso también está la posibilidad de que el próximo jueves el noveno tribunal colegiado administrativo se eche para atrás y niegue la suspensión definitiva, lo que dejaría abierta la posibilidad de que Azar sí pueda asumir el cargo de presidente del TSJDF en enero próximo, y sería el titular de los jueces locales durante el tiempo que dure el juicio de amparo tramitado por la magistrada Quezada.

En fin, no se ha consumado el cacicazgo y la moneda está aún en el aire… como si no hubiera abogados capaces de merecer y ganar ese cargo…

*Periodista