Convierte Uruguay en queso gruyere a súper Ratones Verdes: 3-0

+Pudo ser más escandaloso el marcador como aquel 7-0 ante Chile

+Doblete de Edinson Cavani, uno de ellos excelso

+ El Tri, sin idea, parece jugar con balón cuadrado 

+Pero eso le cuesta caro

Ciudad de México, 03 Junio (CDMX MAGACÍN/JESÚS YAÑEZ).-Cuando sonó el silbatazo final Tata lanzó un prolongado resoplido de alivio, inflando sus mofletes. Consciente que pudo ser más escandalosa la goleada del Tri, 0-3 ante Uruguay en uno de los gustados ‘partidos moleros’ en Estados Unidos. Al final, los súper Ratones Verdes, tras de que sus rivales los convirtieron en queso gruyere, recibieron abucheo generalizado –de casi 60 mil aficionados– que sonó a amarga serenata nocturna.

Y la luna sonreía con desolado desdén.

Durante el encuentro hubo lastimosos momentos de los futbolistas mexicanos: parecen, como dicen con sorna en los barrios de la ciudad de México, jugar con balón cuadrado.

Después de que al 54′ cayó el 3-0 hubo momentos que era más fulbito, cáscara, chunga, para los sudamericanos. El Tricolor deambulaba en un desolador desierto de mediocridad. Nunca apareció un oasis de brillantez en las piernas mexicanas. Se paseó la tenebrosa sombra de la goleada de aquel 7-0 ante Chile en aquella infausta Copa América de 2016.

Con esta derrota en su gira de preparación rumbo al próximo Mundial de Qatar, el conjunto tricolor, dirigido por Gerardo Martino, cortó su racha invicta en este año, en el que acumulaba ocho partidos sin perder.

México registró ante Uruguay su segunda peor derrota en la era del entrenador Gerardo Martino –y su racha invicta este año– al caer, gracias a un doblete del delantero del Manchester United, Edinson Cavani (46’ y 54’), así como uno más de Matías Vecino al 35’.

Fue el resultado fallido de una serie de experimentos en el parado táctico ante un rival que está llamado a ser protagonista en el Mundial de Qatar.

La primera sorpresa del partido la dio Gerardo Martino con su esquema táctico. Luego de que el estratega argentino se ha caracterizado por utilizar el sistema 4-3-3 a lo largo de su gestión, inició el duelo ante Uruguay con línea de cinco defensas, dos contenciones y tres atacantes.

A pesar del sorpresivo esquema táctico, México contó en su alineación con una columna vertebral de experiencia incluso internacional, contando con nombres como Néstor Araujo, Gerardo Arteaga, Edson Álvarez, Érick Gutiérrez, Jesús Manuel Corona y Raúl Jiménez, todos militando en clubes europeos.

Sin embargo, el rival también mandó a gran parte de sus joyas europeas desde el arranque, contando desde el capitán Edinson Cavani hasta Federico Valverde, quien hace menos de una semana levantó el título 14 de Champions League con la camiseta del Real Madrid.

Además de Ronald Araujo, defensa del Barcelona, José María Giménez, del Atlético de Madrid, y Matías Vecino, mediocampista del Inter de Milán.

Uruguay llegó a este partido con una racha de cuatro victorias consecutivas en las eliminatorias mundialistas de Conmebol, incluyendo las visitas a Paraguay y Chile.

Gracias a ese impulso de 12 puntos, el conjunto charrúa pudo meterse entre las cuatro plazas directas a Qatar bajo la dirección técnica de Diego Alonso, ex entrenador de Pachuca y Monterrey en la Liga MX.

Con ese empuje, Uruguay dominó el balón desde los primeros minutos contra México. En cuestión defensiva, sus jugadores llegaban a hacer marca de tres a uno a los atacantes roedores, mientras que cuando tenían la posesión sacaban brillo al jugar al primer toque.

El primer aviso contra el arco de Alfredo Talavera lo dio una de las grandes estrellas del equipo uruguayo, el mediocampista del Real Madrid, Valverde. A los 13 minutos cimbró el poste derecho de México con un zurdazo potente que dejaba entrever la insistencia que tendrían los sudamericanos hacia la puerta rival.

El propio Valverde junto a Cavani y Nicolás De la Cruz eran los más peligrosos al ataque, pero la variante de mayor creación para el conjunto uruguayo vino por parte de su extremo derecho: el joven de 20 años, Facundo Pellistri, cuya carta pertenece al Manchester United (aunque se encuentra cedido al Alavés de España).

Pellistri fue la clave que hizo ver la fragilidad de la línea de cinco de Martino en zona defensiva, ya que con su velocidad y desbordes dejó tirado en más de una ocasión a Jesús Angulo y a Gerardo Arteaga, los responsables de cuidarlo desde la franja izquierda de México.

El primer gol cayó por cuenta de un tiro de esquina que primero remató Cavani completamente solo dentro del área chica.

Aunque Talavera reaccionó lo suficiente para desviarlo, el rebote quedó a menos de un metro de la línea de gol y lo aprovechó Matías Vecino para empujarlo sin ninguna marca encima.

México tuvo su primer tiro franco a la portería de Sergio Rochet hasta el minuto 40, cuando Érick Gutiérrez filtró una bola al espacio a Raúl Jiménez y este disparó precipitado con la pierna izquierda, sin ninguna señal de peligro.

Pero esa era la muestra del poderoso dominio uruguayo.

Aunque México rebasó en posesión (51% contra 49) a Uruguay, la escuadra sudamericana daba más toques con eficiencia y con peligro inminente, cosa que los seleccionados tricolores nunca concretaron por más que se esforzaban.

El segundo gol charrúa cayó apenas a los 15 segundos de haber iniciado el segundo tiempo gracias a otra feroz descolgada por derecha por parte de Pellistri, quien dejó solo por el centro a Cavani a la altura del punto penal.

Otra vez el propio Cavani, esta vez con un disparo desde fuera del área, se encargaría de marcar el 3-0 apenas ocho minutos después de colocar el segundo, confirmando su primer doblete con su escuadra nacional desde que enfrentó a Portugal en la Copa del Mundo de Rusia 2018.

México nunca pudo reaccionar con verdaderas ocasiones de peligro.

Hasta el minuto 86 tuvo otro disparo al arco por parte de Héctor Herrera, pero sin una proximidad de gol real.

Martino soportó hasta el minuto 58 con su línea de cinco y regresó a su conocido esquema de 4-3-3, pero no fue suficiente para revivir en el marcador.

En los 55 partidos que ha dirigido Gerardo Martino a la selección mexicana desde marzo de 2019, solo dos equipos le han podido ganar por diferencia de tres goles o más: Argentina, que lo venció 4-0 en septiembre de 2019, y Uruguay, con el 3-0 del 2 de junio de 2022.

Debido a este resultado, México vio cortada su racha de nueve partidos sin derrota (no perdía desde el 1-2 contra Canadá en noviembre) y ya suma cuatro derrotas en sus cinco juegos más recientes contra Uruguay.

Eso dejó en silencio parcial a los 57,735 aficionados que se dieron cita en Phoenix para ver este partido.

La próxima prueba del Tri de Gerardo Martino será Ecuador (el domingo), otra selección sudamericana clasificada al Mundial de Qatar.

Será la tercera de cinco pruebas que enfrenta en 17 días, ya que las próximas dos serán rivales del área de Con-caca-f: Surinam y Jamaica, en el inicio de la Nations League el 11 y 14 de junio, respectivamente.