Declive de Rousseff muestra mal momento de izquierda sudamericana

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de marzo, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).–Las investigaciones contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, confirma el ciclo del declive de los gobiernos “socialistas” sudamericanos tras más de una década de auge, aseguraron hoy internacionalistas venezolanos consultados por Notimex.

La experta en política internacional Elsa Cardozo recordó que en los últimos 15 años los gobiernos de izquierda ganaron espacio en la región gracias a la bonanza económica internacional, pero ahora dejan a sus países en crisis y con marcados escándalos de corrupción.

“Estos grupos vinculados a la izquierda revolucionaria tuvieron una oportunidad de oro y al final de cuentas terminó transformándose no sólo en una oportunidad perdida, sino dañada”, destacó Cardozo.

La doctora en Ciencias Políticas explicó que países como Bolivia, Ecuador y en especial Brasil y Venezuela atraviesan profundas crisis económicas que han dejado en evidencia la vulnerabilidad del modelo económico “socialista”.

Estas declaraciones se producen mientras Rousseff enfrenta un posible juicio político debido a los escándalos de corrupción de su gobierno, mientras la economía del gigante sudamericano se encuentra sumida en una recesión.

Otros presidentes de la izquierda sudamericana como el boliviano Evo Morales y el venezolano Nicolás Maduro sufrieron en los últimos meses sendas derrotas electorales que han puesto en entredicho la continuidad del modelo socialista.

El internacionalista Milos Alcalay consideró por su parte que “todo ese sueño que fue el socialismo del siglo XXI terminó convirtiéndose en una pesadilla y ya los pueblos piden un cambio”, lo que explica la impopularidad de los gobiernos socialistas.

El exembajador venezolano ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) subrayó que el auge del eje izquierdista se inició con la llegada al poder en Venezuela de Hugo Chávez en 1999, a quien posteriormente se sumaron otros mandatarios.

Sin embargo, Alcalay afirmó que estos gobiernos gozaron de alta popularidad debido a la bonanza internacional entre 2000 y 2014, pero al contagiarse la región de la crisis internacional la vulnerabilidad del modelo socialista quedó expuesta.

“El péndulo político en la región empezó a cambiar. Después de tres lustros de gobiernos de izquierda populista la gente quiere un giro hacia el centro político”, explicó el exfuncionario de la cancillería venezolana.

Alcalay lamentó que el eje izquierdista de la región haya desaprovechado la bonanza económica de principios del milenio para crear modelos “populistas” basados en políticas “autoritarias de persecución a la disidencia política”.