Diputado propone reformas en favor de turismo religioso

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de marzo, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).–El diputado federal Andrés Fernández del Valle Laisequilla propuso reformas para promover el turismo religioso e incluir a la Secretaría de Cultura dentro de las dependencias encargadas de elaborar y ejecutar un programa tendiente a fomentarlo.

En su iniciativa para modificar los artículos 16 y 17 de la Ley General de Turismo, el legislador pevemista planteó que de acuerdo con la Asociación Mundial de Turismo Religioso esa categoría mueve al año a más de 300 millones de personas, lo que implica una derrama económica de más de 18 mil millones de dólares.

Expuso que anualmente 30 millones de personas en México visitan lugares de culto, fundamentalmente católicos, siendo la Basílica de Guadalupe la máxima expresión de esa actividad, al concentrar casi 15 millones.

San Juan de los Lagos, Jalisco es otro de los más significativos santuarios del país, que registra siete millones de peregrinos anuales, casi dos millones a principios de febrero.

Planteó que si a esas cifras se agregan 2.5 millones de peregrinos que se estima llegan por año a Fresnillo, Zacatecas, principal santuario del Santo Niño de Atocha e igual cantidad para el monumento de Cristo Rey en Guanajuato.

Asimismo, dos millones más que arriban a Chalma, en el Estado de México e igual suma para Zapopan, Jalisco, todo ello supone más de 30 millones de personas que cada año se desplazan en el interior del país sólo por motivación religiosa.

El legislador también destacó la manifestación reiterada de espiritualidad en los rituales de equinoccio, siendo Teotihuacán, Tajín y Chichén Itzá los sitios arqueológicos más importantes del país que, a su vez, son recreativos y reactivados por el turismo religioso, en su mayoría procedente de los centros urbanos para volver a convertirlos en centros ceremoniales vivos.

Comentó que de acuerdo con la perspectiva de la Secretaría de Turismo (Sectur), el turismo religioso debe ser desarrollado y aprovechado como herramienta en aras de generar progreso económico y dotar de infraestructura a aquellos sitios en los cuales tiene lugar.

Del mismo modo, agregó, debe contribuirse al rescate y promoción del patrimonio cultural.

Insistió que el turismo religioso es un segmento de negocio, que se distingue de cualquier otro tipo, porque el turista es movido por un acto de fe, es una actividad que se extiende por todo el mundo y abarca las distintas denominaciones religiosas.