Ebrard: cuenta la leyenda…

México, DF, 17 de febrero 2015, PERCEPCIÓN POLÍTICA / Cuando los Chuchos consultaron con Miguel Ángel Mancera si Marcelo Ebrard debería obtener una candidatura a diputado por la vía plurinominal, el jefe del gobierno capitalino les respondió -palabras más palabras menos- que “eso iba a ser su responsabilidad”, es decir, responsabilidad de ellos, del PRD.

Todos entendieron que Mancera hablaba de la responsabilidad que podría implicar el tener que enfrentar con Marcelo las posibles futuras consecuencias por el asunto de la fallida Línea 12 del Metro.

Es decir, todos entendieron que la respuesta de Mancera fue una velada negativa a empoderar de nuevo al ex jefe de gobierno, padre político y antecesor del consultado.

Al menos esa es la versión que los Chuchos están dejando correr. Podría ser perfectamente cierta. Pero también podrían estar usando a Mancera para lavarse las manos de la negativa a Ebrard, si bien entre ellos no existe precisamente el amor. Si así fuera, Mancera podría recriminárselos a su debido tiempo.

También dicen los Chuchos que le pidieron a Marcelo que hablara con Mancera para saldar sus diferencias, para limar asperezas. Pero cuentan que Ebrard se negó rotundamente, al argumentar que es Mancera quien lo ataca con lo de la Línea 12.

Hay que recordar que cuando Mancera estaba recién llegado a la jefatura del gobierno de la ciudad, Ebrard le quiso imponer gente en el gabinete, además de que le llamaba frecuentemente para dictarle las acciones de la agenda capitalina. Hasta que Mancera se cansó, luego se quejó con Jesús Zambrano en su calidad de dirigente perredista, y finalmente destapó el escándalo de la Línea 12.

Comprendida la respuesta del jefe del GDF, los Chuchos -en los hechos los dueños del PRD- se dijeron que no se iban a pelear con Mancera por el tema Marcelo y fue así como el pasado domingo Ebrard fue excluido de las listas para diputados plurinominales del maltrecho partido del Sol Azteca.

Ciertamente, como declaraba ayer el coordinador de los diputados perredistas, Miguel Alonso Raya, faltan por decidirse el domingo venidero las candidaturas para diputados locales del DF. Y por eso sigue ahí el mensaje de que Ebrard hable con Mancera.

Suena ingenuo. Nadie ve a Ebrard presidiendo la Asamblea, desde la que podría fiscalizarle las cuentas al gobierno de Mancera, hoy su adversario político. Por eso es un tanto enigmático aquello de que los Chuchos hablen de que Marcelo sigue siendo un activo político.

Ambas partes, Ebrard y el PRD, están conscientes de que el primero es seguido todos los días y a todas partes por agentes de alguna agencia del gobierno federal. Tienen la sensación de que en cualquier momento lo podrían detener. Temen la ira de Los Pinos por aquello de que le atribuyen a éste haber destapado el asunto de la Casa Blanca. Razón de más por la que, contrarreloj, Marcelo busca fuero, inmunidad.

Vistas las cosas fríamente, sin el PRD a Ebrard le quedan dos opciones. Hay quienes ven como la más cercana, la de que sea arropado por el partido Movimiento Ciudadano, tripulado por Dante Delgado. Pero también parece que queda el recién creado partido Movimiento de Regeneración Nacional, el Morena, si se toma en cuenta que el propio Andrés Manuel López Obrador lo defendió públicamente hace unos días cuando los diputados, fundamentalmente priistas, le prendieron su hoguera en San Lázaro.