Editora de ‘Vogue’ causa polémica por foto de indigente

México, DF, 10 de marzo 2015 (Círculo Digital).-  La editora de la revista Vogue, Elisabeth von Thurn und Taxis, fue fuertemente criticada en las redes sociales tras publicar en Instagram una fotografía donde una indigente ojea un ejemplar de la misma publicación.

 

“París está lleno de sorpresas y lectores de @voguemagazine hasta en las esquinas más inesperadas”, fue el comentario que acompañó a la imagen de una mujer sentada en la calle, abrigada con una gruesa chaqueta, cubierta con un cubrecamas viejo y rodeada de bolsas y cajas de cartón, pero con una revista Vogue.

Los comentarios en su contra no se hicieron esperar pues a la editora alemana la calificaron de “cruel” y hasta el sitio web Fashionista afirmó que la imagen era totalmente “fuera de lugar”.

Elisabeth von Thurn und Taxis 01Elisabeth von Thurn und Taxis

 

Elisabeth von Thurn und Taxis se disculpó en la misma red social y publicó: “Quiero extender mis más sinceras disculpas por la ofensa que mi post ha causado. Atentamente Elisabeth”. Sin embargo, más tarde defendió la fotografía: “¿Por qué cruel? ¡Esta persona es tan digna como cualquier otra!”.

Por su parte, el periódico británico Daily Mail conversó en exclusiva con la protagonista de la fotografía, quien aseguró que no recuerda cuándo se la tomaron. En todo caso, aseguró que la situación en la que vive no es algo para causar risa.

“No es bonito tomar fotos de las personas que viven en la calle, no es educado (…) No es una broma ser indigente, vivir en la calle”, afirmó Maryse Dumas de 65 años, y agregó: “Míreme rodeada de toda esta basura, es feo. Es duro vivir en la calle. Hace frío en la noche y si no puedes dormir te enfermas. Mis piernas me duelen y estoy perdiendo mis dientes”.

La mujer también señaló que no recuerda hace cuánto tiempo vive en la calle, así como tampoco se acuerda del lugar donde nació. “Sé que no estoy casada y que no tengo hijos, pero no sé si mis padres aún están vivos. Estoy sola”, afirmó.

Dumas agregó que vive de las donaciones de los transeúntes y que también recibe ayuda de organizaciones de caridad. Con respecto al ejemplar de Vogue con el que aparece en la fotografía, la mujer contó que lo tomó porque le agradaron sus colores, pero que una vez que lo ojeó, lo botó a la basura. (Con información de El Universal y El Mundo)