EI destruye otra ciudad iraquí, es un crimen de guerra dice la UNESCO

Bagdad, Irak, 7 de marzo 2015 (Círculo Digital).- Militantes del Estado Islámico (EI) destruyeron hoy las ruinas de la antigua ciudad de Hatra, construida en el siglo III antes de Cristo en el norte de Irak, y reconocida como Patrimonio de la Humanidad.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó los actos como una “limpieza cultural” y dijo que constituye un crimen de guerra.

El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Irak confirmó en un comunicado la destrucción en Hatra, realizada la madrugada de este sábado con máquinas excavadoras, pero indicó que aún es difícil precisar el grado de los daños ocasionados por los yihadistas.

Un funcionario del departamento de arqueología dijo que varios residentes que viven cerca de Hatra escucharon dos grandes explosiones por la mañana y luego vieron excavadoras comenzando a demoler el sitio. Dijo que los extremistas comenzaron el jueves a saquear antigüedades de la ciudad y este sábado empezaron a destruirla.

Hatra, también conocida como Al-Hadr, fue fundada por el Imperio Seléucida entre 247 y 226 antes de Cristo; está ubicada cerca de la ciudad de Mosul, en la provincia de Nínive, en el norte iraquí, y sobrevivió a invasiones de los romanos.

Este sábado, se convirtió en el tercer sitio arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que es destruido por los yihadistas en las últimas semanas.

El jueves, combatientes del EI arrasaron con la ciudad asiria de Nimrud, que tenía tres mil años de antigüedad, y en febrero pasado el grupo armado destruyó estatuas de piedra del siglo VII de Nínive, en el interior de un museo en Mosul.

La UNESCO se pronunció en contra de los actos. “Condeno con la mayor firmeza la destrucción del sitio de Nimrud. Este nuevo ataque contra el pueblo iraquí es una prueba más de que la limpieza cultural de que es objeto Irak no se detiene ante nada ni ante nadie(…)La destrucción deliberada del patrimonio cultural constituye un crimen de guerra”, agregó. (Agencias)