El “rumbo correcto”

JUAN MANUEL MAGAÑA Periodista... Ex jefe de redacción en el extinto diario El Día y en el concepto multimedia Detrás de la Noticia... Ex jefe de información del extinto diario El Nacional y los noticiarios Hoy por Hoy, en W Radio; Contraportada, en Radio Fórmula, y Primero Noticias, en Televisión... Actitud: pensar como reportero, actuar como reportero, vivir como reportero... Website: www.mensajepolitico.com E-mail: maganapalace@yahoo.com.mx

Percepción política

“Vamos por el rumbo correcto”, es quizá la mentira más escuchada por los mexicanos y la preferida de los presidentes. Y miren cómo le ha ido al país nomás de 30 años para acá.

Y este es el dichoso rumbo “correcto”: el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, ha dicho que debido al recorte presupuestal anunciado por el gobierno federal para este año, en el mismo se dejarán de crear 250 mil empleos.

Pero para que se sepa que hay rumbo “correcto” y para rato, casi al mismo tiempo el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, nos adelantó que el presupuesto federal para 2016 llegará ya recortado, pues desde ahora se trabaja sobre una metodología de base cero en su elaboración y “se buscará incidir directamente” -así habla nuestra tecnocracia y ni modo- en el gasto público para no incrementar los impuestos a los contribuyentes.

Navarrete Prida tiene su propio modo de explicar el rumbo “correcto” de 2015. Detalla que lo que este año se advierte es que será un año ‘‘dual’’ que, sin duda, tendrá crecimiento económico, pero se debe tener cuidado con los sectores más desprotegidos. ¿Se entendió? ¿No todavía?

Bueno, pues también expuso que la economía mexicana presenta a corto plazo un panorama muy difícil, en el que incluso va a crecer el ‘‘riesgo país’’. Y aunque hay expectativas de crecimiento, no será en todos los sectores. (Mmmmmm)

Pero debe entenderse siempre que vamos, sin duda, en el rumbo “correcto”. Sólo que el camino tiene baches, porque a decir de Navarrete Prida ‘‘la caída de los precios del petróleo, el recorte del gasto público, la contracción en áreas de la economía, sobre todo primarias y de servicios, generan que sí tendremos crecimiento, pero si se analizan las cifras resulta que habrá sectores en crisis, con problemas; a esos hay que cuidar’’.

Está súper claro, ¿o no?

Con tal nitidez habla también Videgaray, el genio de las finanzas de este gobierno. Aunque consideró prematuro hablar de cifras específicas del lamentable recorte anticipado para el próximo año, el funcionario esbozó un proyecto presupuestal donde se considere, entre otras variables, la definición de las tasas de interés, el precio del petróleo e incluso la plataforma de producción del hidrocarburo.

Para él los baches están en que ‘‘Debemos estar preparados para un escenario de menores ingresos. Si los precios del petróleo se mantienen en niveles como los que hoy prevalecen es altamente probable que tengamos menores ingresos que en el pasado y ante ello nos tenemos que preparar para gastar menos y gastar mejor’’. O sea, Videgaray nos está diciendo que debemos estar preparados para no perder el rumbo “correcto”.

Por eso el secretario de Hacienda insistió-explicó-advirtió que “Si no hacemos el recorte y (sólo) actuáramos por la vía de la deuda pública, entonces pondríamos en riesgo el crecimiento económico (nuestro camino “correcto”) de manera seria y no sólo en los próximos días, sino en los siguientes años. Al final, el ajuste es para preservar la estabilidad y el crecimiento de la economía (el camino “correcto”, sin duda).

Sin embargo, Videgaray concedió -pues me imagino que no es un dogmático de camino “correcto”- que cualquier ajuste al gasto público tendrá un efecto sobre el crecimiento económico. Pero por fortuna: ‘‘Calculamos que es un efecto que será marginal y transitorio, pero lo importante es preservar la estabilidad… el gobierno tendrá que ajustarse el cinturón’’.

Como se ve, ya la hicimos en materia económica para los otros siguientes 30, 50 o, en una de esas, hasta cien años.