En la olla

La noticia no iba a tardar mucho en darse y llega a escasas tres semanas de la elección. Así, el Banco de México se decidió, por segunda ocasión en este año, a reducir su previsión de crecimiento de la economía, misma que ubicó en un rango de entre 2 y 3 por ciento, medio punto porcentual menos que hace escasamente tres meses.

By

Percepción política

La noticia no iba a tardar mucho en darse y llega a escasas tres semanas de la elección. Así, el Banco de México se decidió, por segunda ocasión en este año, a reducir su previsión de crecimiento de la economía, misma que ubicó en un rango de entre 2 y 3 por ciento, medio punto porcentual menos que hace escasamente tres meses.

Lo decíamos aquí hace unos días: La economía mexicana se encuentra en un tobogán y prácticamente no hay una sola condición que le favorezca. Peor aun, la violencia que plantean las elecciones intermedias hacen corto circuito con los deseos de crecimiento.

Apenas pasó una semana desde que los analistas consultados por el Banxico redujeron por octava ocasión su previsión del crecimiento económico. En ese momento se registró que las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto de este 2015 cayeron en relación con la encuesta de marzo, de 2.95 a 2.88 por ciento, y para el próximo año de 3.51 a 3.40 por ciento. Dos años para los que hay malas noticias y contando.

Ahora Agustín Carstens Carstens, gobernador del banco central mexicano, confirmó el inevitable declive. Explicó que las razones por las que se decidió reducir la previsión de crecimiento están en un mayor debilitamiento de la actividad en Estados Unidos, aumento de la volatilidad en los mercados financieros, así como la disminución adicional en la producción nacional de petróleo y la “debilidad” en la confianza de los consumidores y de los empresarios.

Es esta la segunda ocasión en el año y la tercera desde noviembre pasado, que Banxico reduce su previsión de crecimiento del PIB) para este año. En noviembre creía que habría un crecimiento de entre 3 y 4 por ciento. En febrero, recalculó que se crecería entre 2.5 y 3.5 por ciento.

Ahora, la caída de la expectativa fue de nuevo brutal: otro medio punto de un jalón. Y en realidad, la previsión es ya menor en 1.2 puntos porcentuales a la que Banxico tenía hace un año.

El panorama pinta negro para este y el próximo año. A decir del banco: “las previsiones para el crecimiento de la economía mexicana en 2015 y 2016 se ajustan a la baja. Para 2015, el intervalo de crecimiento para el PIB se revisa de uno de 2.5 a 3.5 por ciento a uno de 2.0 a 3.0 por ciento. Para 2016, se modifica el intervalo para la tasa de expansión del PIB de uno de entre 2.9 y 3.9 por ciento a uno de entre 2.5 y 3.5 por ciento”.

Hemos comentado aquí que instituciones influyentes como el Bank of America Merrill Lynch observan una serie de riesgos internos para nuestra economía, entre los que se encuentran “el ruido político” que crece con miras a los comicios electorales próximos. Bastaría con recordar cómo en Jalisco, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Tamaulipas, etcétera, la situación no deja de ser alarmante.

Ya son cuatro los candidatos asesinados, más un precandidato, en el presente proceso electoral. Ese es el “ruido” que le pega a la economía, más la ineptitud gubernamental mostrada.

Acaso en correspondencia sería justo desear que si la economía decidiera en las elecciones, lo hiciera bajo la forma de un voto de castigo para el PRI, la fuerza política que demagógicamente ofreció resolver un problema que ciertamente viene de más atrás y fue agravado por dos sexenios de ineptitud panista.

 

You may also like