Escándalo en Petrobras arrastra a inversionistas extranjeros en Brasil

Sao Paulo y Singapur, 11 de febrero de 2015 (Círculo Digital).- Dos fabricantes de buques de Singapur y tres empresas brasileñas, con accionistas minoritarios japoneses, fueron acusados de pagar sobornos en el escándalo de corrupción en la petrolera estatal brasileña Petrobras.

Pedro Barusco, en un testimonio firmado para la policía federal de Brasil, admitió que es de los funcionarios de Sete Brasil que recibieron pagos.

El ex director de Sete Brasil, una empresa de arrendamiento a cargo de la construcción de 29 plataformas de perforación para Petrobras, afirmó que las divisiones de dos empresas de Singapur, Keppel Corporation y Sembcorp Marine, se encuentran entre los cinco constructores de buques que participaron en el plan de sobornos por contratos en que también participaron funcionarios de Petrobras y Sete Brasil.

Los tres constructores navales brasileños que identificó Barusco son: Estaleiro Atlantico Sul, que cuenta con la participación de 30 por ciento del astillero JMU/IHI de Japón; Estaleiro Enseada do Paraguaçu, en la que la japonesa Kawasaki tiene 30 por ciento de participación, y Estaleiro Rio Grande, que tiene entre sus accionistas a JB Minovix, un consorcio de empresas japonesas que incluye a Mitsubishi Heavy Industries.

Los fabricantes de buques tuvieron que pagar sobornos de 0.9 por ciento del valor de los contratos con Sete Brasil a un grupo que incluyó a Joao Vaccari Neto, tesorero del Partido de los Trabajadores, fuerza política gobernante de Brasil, y a una serie de funcionarios de Petrobras y Sete Brasil.

La división del dinero tenía que hacerse de la siguiente forma, detalló Barusco: dos tercios para João Vaccariy un tercio para ‘Casa 1’ y ‘Casa 2’”, nombres clave para funcionarios de Petrobras y Sete Brasil.

En declaraciones al respecto, Keppel Corporation rechazó las acusaciones de la presunta participación de su unidad en Brasil, Keppel FELS Brasil; Sembcorp Marine negó que su división, Jurong Aracruz Shipyard, realizara pagos “ilegales”; igualmente, Vaccari y el Partido de los Trabajadores negaron recibir pagos ilegales o donaciones políticas.

Odebrecht, accionista de Estaleiro Enseada do Paraguaçu, rechazó las “calumniosas” acusaciones y negó el pago a funcionarios de Petrobras. “La compañía no participa y nunca participó en algún tipo de cártel”, dijo.

Un vocero que representa a los accionistas de Estaleiro Rio Grande se negó a comentar. Estaleiro Atlantico Sul tampoco respondió a la solicitud de comentarios.

El escándalo de corrupción está impidiendo que Petrobras entregue las cuentas auditadas, poniendo a la compañía en peligro de violar los convenios con los acreedores.

El nuevo presidente ejecutivo de Petrobras, Aldemir Bendine, quien con anterioridad dirigió el banco estatal Banco do Brasil, tiene entre sus primeras tareas el mostrar las cuentas auditadas de Petrobras. (Con información de El Financiero y Milenio)