Fernández de Kirchner vuelve a política para liderar oposición a Macri

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de abril, (DOBLE TINTA / CÍRCULO DIGITAL).–La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, regresó a la política para liderar la oposición al gobierno de Mauricio Macri, quien enfrenta el desgaste del ajuste económico aplicado durante los últimos cuatro meses.

Fernández de Kirchner comenzó a cumplir desde este jueves su nuevo rol opositor al reunirse con organizaciones de derechos humanos y con diputados del Frente para la Victoria, el partido que crearon ella y su fallecido esposo y antecesor, Néstor Kirchner, y que forma parte del Partido Justicialista (peronista).

La reaparición de la exmandataria ante una multitud que la arropó y la vitoreó en Buenos Aires provocó incomodidad en el gobierno, ya que concentró la atención de la opinión pública con un discurso cargado de críticas al macrismo.

Fernández de Kirchner regresó el lunes por primera vez a Buenos Aires desde que el pasado 9 de diciembre terminaran sus ocho años de gobierno y se fuera a la patagónica provincia de Santa Cruz, sin dar declaraciones salvo comentarios esporádicos en las redes sociales.

Su regreso era el menos deseada por ella y sus seguidores, ya que tuvo que venir para declarar ante el juez Claudio Bonadío, quien le imputó el delito de “asociación ilícita” por una operatoria de compra y venta de dólares realizada por el Banco Central durante su último año de mandato.

Bonadío es un juez militante antikirchnerista, por lo que la imparcialidad de su investigación fue puesta en duda desde que comenzó la causa.

Mientras la prensa macrista especulaba con una posible detención inmediata de Fernández de Kirchner, la ex presidenta le dio vuelta por completo a la situación y transformó su declaración judicial en un acto en el que quedó en claro que su liderazgo político está intacto.

La expresidenta habló una hora bajo la lluvia ante decenas de miles de personas, denunció una persecución judicial en su contra, advirtió que no tiene miedo y acusó a Macri de incumplir promesas de campaña y de estar envuelto en el escándalo internacional de lavado de dinero y evasión de impuestos en “Papeles de Panamá”.

El martes, Macri advirtió que “estaba bien” que Fernández de Kirchner hiciera un acto con sus militantes, pero después de ver la magnitud y el impacto del recibimiento a su nueva e influyente opositora, cambió de opinión.

“Fue desafortunado, no contribuye a la Argentina de futuro en la cual una mayoría estamos comprometidos y esperanzados”, afirmó el presidente que mantiene un discurso optimista pese a los efectos que han tenido sus políticas económicas.

Macri está acelerando la aplicación de programas sociales para paliar los efectos de la brusca alza de tarifas de transporte, luz y gas, la inflación y el desempleo que han marcado sus breves cuatro meses de gobierno.

Todas estas medidas han incrementado la pobreza, lo que puede acelerar una caída de su popularidad que será capitalizada por Fernández de Kirchner.