Fotogalería del poder, la religión y el arte

CIUDAD DE MÉXICO, 2 DE AGOSTO (JUAN MANUEL MAGAÑA / DOBLETINTA/ CÍRCULO DIGITAL).– Las fotografías que se muestran a continuación reflejan en buena medida el esplendor de las exposiciones de Miguel Ángel Buonarroti y Leonardo da Vinci –Entre dos mundos y La idea de la belleza– que se encuentran en el Palacio de Bellas Artes.

El orden indica más o menos el recorrido de ambas muestras. El Divino Buonarroti y Lorenzo de Médicis El Magníficose encargan prácticamente de recibirnos. El Papa Julio II, en retrato de Rafael, se ubica a la mitad del camino. El conjunto nos recuerda que el poder y la religión –mientras se lo propusieron– han sido históricamente impulsores del arte.

Sigue la inacabada escultura del Cristo Portacroce y la copia de la Pietá vaticana con todos sus defectos: vetas negras del mármol que parecen várices, la pierna izquierda de Jesús que parece tener aun movimiento, el cuerpo que resbala de las piernas de la Virgen.

Siguen los bocetos, obras maestras por derecho propio. Son dos estudios para el Adán expulsado del Paraíso, el que podría ser el dedo divino y el estudio para el Juicio Final. El David-Apolo parece despedir a los visitantes, que siguen el camino hacia la muestra de Da Vinci, donde se exhibe el Códice del vuelo de las aves, el boceto de una virgen para el cuadro La Virgen de las rocas, un niño Jesús que bendice y el estudio de las patas de los caballo.

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