Fracking amenaza a más de 100 municipios en el país

Huayacocotla, Veracruz 1 de marzo de 2015 (Círculo Digital).- Más de un centenar de municipios de cuatro estados se encuentran amenazados por el fracking en las rondas cero y uno de la Secretaría de Energía, de acuerdo con los mapas de Advanced Resources Internacional de la Huasteca y el Totonacapan, según documenta la Alianza Mexicana contra el Fracking.

En Veracruz son 49 los municipios en riesgo inminente; en Puebla, 22; en Hidalgo, 21; en San Luis Potosí, 18.

Se encuentran en riesgo comunidades y campos agrícolas de los pueblos nahua, tenek, otomí, tepehua y totonaca.

El representante del municipio poblano de Francisco Z. Mena, uno de los primeros afectados por las dos rondas, describió que personal de las empresas Schlumberger y Halliburton ya operan varios pozos.

“Llegaron ofreciendo las estrellas y no han dejado nada. Exigimos que nos arreglaran la carretera que dejaron inservible; al protestar nos echaron a la fuerza pública y nos encarceló el gobierno de Puebla”.

Hay una sombra de preocupación en los rostros de los representantes de diversas comunidades indígenas y campesinas de Veracruz, Hidalgo y Puebla, reunidos en Huayacocotla, para discutir la inminencia de la fractura hidráulica a gran escala en sus pueblos y municipios.

Los asistentes tienen en común ser personas de edad, que han sido autoridades ejidales o comunales y alguno fue alcalde.

Esteban Mayorga, de Los Parajes, ha concluido que la autonomía es muy importante para poder dialogar con las personas. Se refiere lo mismo a sus paisanos que a los funcionarios y a los personeros de las empresas trasnacionales.

“Si no hay paz no hay nada. Pero sobre todo, la idea que yo traigo es de ser autónomo, sin eso van a acabar con nosotros y los bosques que todavía cuidamos, el agua, la vida”, comentó.

 

Agua prendida

Francisco Cravioto, de la organización Fundar y miembro de la Alianza, expuso ante los representantes comunitarios los efectos nocivos de la extracción de hidrocarburos en yacimientos de lutitas por fractura hidráulica.

Ilustró su punto mediante un video estadunidense en el que se ve a un ama de casa, vecina a extracciones mediante fractura, abrir el grifo de su cocina y al acercar un cerillo al chorro de agua, se prende el líquido.

La perforación, dijo Cravioto, emplea grandes cantidades de agua, la cual llega a contener hasta 600 sustancias tóxicas, además de liberar del subsuelo metales pesados y sustancias ácidas.

Aunque las empresas extractoras aseguran contar con procedimientos para evitar que esa agua echada a perder no contamine los aguajes de las comunidades, es muy probable que haya filtraciones al cabo de los meses; seis años es el tiempo que dura en promedio la extracción en un sitio.

Algo frecuente donde ya se hace fracking a gran escala es que el agua suba a la superficie e inunde campos. No existe tecnología aún para tratar esa agua, sostiene Cravioto.

 

La región más vulnerable

La región del Golfo de México en conjunto es la que corre más riesgo en el país.

Según informaciones de la prensa, 13 pueblos indígenas tendrían comprometido su territorio: en primer lugar los yoko yinikob o chontales de Tabasco, con 85 por ciento de su territorio ocupado, seguido del totonaca con 38 por ciento, y el popoluca con 31 por ciento, ambos en Veracruz. Esto, en la ronda cero. En la uno, este año, los tenek, nahuas y totonacas verán ocupadas 320 mil hectáreas de sus territorios.

En su exposición, Cravioto refirió que la entrega de territorios y recursos a las trasnacionales data cuando menos de 2010, antes de las últimas reformas.

Hasta 2012 se habían perforado cerca de 3 mil pozos, y operaban 2 mil 347.

La aplicación del fracking en la Ronda Uno es atractivo para las empresas por la extracción del gas shale.

En Veracruz se prevé una asignación de 900 mil hectáreas, y en Puebla unas 90 mil.

Fracking, o fractura hidráulica, es un nuevo y agresivo procedimiento para extraer gas y petróleo, debajo y dentro de las rocas subterráneas. (Con información de La Jornada)