Gobierno sin resultados

Percepción Política

Difícilmente tendrá hoy el presidente Enrique Peña Nieto algo que decirle a un país sumido en la mayor cantidad de crisis posible.

Un país harto de los engaños, la demagogia, las traiciones y la corrupción, pero ciertamente atrapado en una situación de miseria y violencia, de la que por añadidura no sabe cómo salir.

Crisis de seguridad, crisis económica permanente, crisis política, crisis social, crisis de derechos humanos, de educación y, vamos, hasta de obesidad, es lo que enfrentan de modo solitario los ciudadanos de este país porque no hay instituciones ni gobernantes que sirvan para resolver los problemas.

Dirá Peña Nieto hoy que los resultados de las reformas estructurales se están empezando a ver de manera muy significativa. Que algunas se irán viendo en el camino y que otras en el mediano plazo. Pero que todas servirán siempre en beneficio del desarrollo del país. Pura ficción como ya nos pasó con Vicente Fox y con Felipe Calderón. Y ahí está la friega que le pusieron al país.

Pero si algo es cierto en este gobierno, ese algo es que es un gobierno sin resultados, al que el país se le está deshaciendo en las manos.