“Hay que reconsiderar hacia dónde vamos”: Peña Nieto

Tras la puerta del poder

No hay duda de que la entrevista realizada y publicada por The Financial Times al presidente Enrique Peña Nieto es una de las más importantes del mandatario mexicano.

Lo es porque no sólo habla de los temas de su Gobierno, sino de sus intenciones y sentimientos.

De entrada admite que México está hoy plagado de incredulidad y desconfianza. Y que lo está respecto de su propio Gobierno y que por ello hoy él deberá “reconsiderar hacia dónde nos dirigimos”. El anuncio del cambio es más que implícito.

Y, por si hubiera alguna duda, reconoce que el escándalo por el supuesto conflicto de interés respecto de las casas de su esposa y la del secretario de Hacienda han mermado la confianza de que se iban a dejar atrás las viejas prácticas de la corrupción.

“Por supuesto que lo entendemos. Puedo decirte que lo entendemos”, dijo Peña Nieto quien señala que el tema de la casa de Las Lomas se satanizó..

En este punto Jude Webber, quien le realizó la entrevista, advierte que es el único momento en que el mandatario expresa enojo.

En el contexto nacional descrito por el propio mandatario, comenta que elogiar los méritos de las reformas cuando los beneficios todavía no se sienten completamente no lo alejará de las críticas públicas durante los siguientes cuatro años de su mandato, especialmente si se tiene en cuenta el creciente descontento por la violencia, la impunidad y la corrupción estatal.

Webber revela que colaboradores cercanos al presidente Peña Nieto le dijeron que las presiones del conflicto de la llamada casa blanca de Las Lomas ya cobran su factura en el joven mandatario el cual trabaja hasta muy altas horas de la noche y corre “para quemar su nerviosismo”.

La larga entrevista concluye con una reflexión: “la crisis de desconfianza es una oportunidad…creo que (todavía) estamos a tiempo para mostrar resultados, para beneficiar a los mexicanos. Soy optimista”, finaliza Peña Nieto.

Una entrevista en que el mandatario se muestra humano, con sentimientos encontrados y en la cual advierte que no sólo está consciente del entorno de crítica en que vive y actúa, sino que ello lo está llevando a replantear el rumbo de su administración.

Esa es la virtud de este trabajo periodístico.

DE 120 VAN 90

En Sinaloa, el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong comenta que hoy, a dos años y meses de iniciada esta administración las condiciones de la violencia y la inseguridad han cambiado radicalmente.

Eso lo indican no sólo las cifras de los acontecimientos, sino el resultado de capturas y bajas de los delincuentes más buscados del país que de 120 con que se inició este Gobierno, han sido ya o capturados o muertos 90 de ellos.

En prisión están hoy los más peligrosos y el más reciente de ellos, Servando Gómez, La Tuta, fue aprehendido como la mayoría de los otros: sin un solo tiro.

En una intervención ante los medios Osorio preguntó a los asistentes:

“Hace dos años tres meses, ¿de qué se hablaba cuando se referían a Sinaloa, a La Laguna, a Coahuila, a Nuevo León o a Chihuahua, o a Baja California? ¿De qué se hablaba de Veracruz, de San Luis y de otros estados de la República?

“La memoria nos dice que aquí en Sinaloa, en cualquier boulevard, en cualquier calle, en colonias o en barrios había enfrentamientos entre integrantes del crimen organizado.

“Enfrentamientos que dejaban mil 700 muertos al mes relacionados con la delincuencia organizada… hoy estamos en menos de 500 en todo el país.

“Esos enfrentamientos, y lo tengo que reiterar, no solo se daban en calles, en colonias, en barrios, en comunidades, se daban en cualquier sitio… ¿cómo no recordar aquellos enfrentamientos dentro de universidades donde estudiantes fueron las víctimas?.

“Hoy todo se concentra en el Sistema Nacional de Seguridad, ahí se captura y sistematiza toda la información que llega de los estados…

“Esa información es la que luego se entrega a toda la población…para saber dónde estamos parados y a dónde queremos llegar.

“Y para, como gobierno, poder rectificar, para que las cosas funcionen.

“Nadie piensa que las cosas ya se arreglaron. No.

“Pero hoy las cifras indican que existe una diferencia abismal con el pasado inmediato, y que las condiciones en esos boulevares, en esas calles, en esas colonias, en esos parques, en esas escuelas, son totalmente diferentes”.

En este punto el secretario de Gobernación recordó también que en esta administración se ha buscado trabajar en plena coordinación con todos los niveles de gobierno.

“Hoy tenemos que seguir adelante, ir con paso firme, con el acompañamiento del Gobierno de la República.

“Nosotros no hacemos diferencia entre lo que le toca al Gobernador, a los presidentes municipales o al Gobierno de la República, ninguna.

“La gente lo que pide es seguridad, a los políticos les toca cumplir y servir bien.

“Por instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto los funcionarios del Gobierno de la República nos sumamos, no competimos. Nada de quién hace más…. sino, cómo juntos construimos mejores estadios para toda la población, en el desarrollo, y por supuesto en la seguridad.

“La gente lo que quiere son resultados, la gente no quiere competencias o enconos o enfrentamientos.

“Algunos quieren alentar a ello. Nosotros, desde el Gobierno de la República, no lo vamos a hacer.

“Pero lo importante es cumplir en tiempo. No pueden quedarse unos atrás. No puede ir uno al estado vecino o a la región vecina, y tener una diferenciación en la aplicación de la justicia.

“Tiene que ser siempre igual en todo lugar, y tiene que ser siempre cercana, y tiene uno, fundamentalmente y ese es el objetivo, lograr la confianza de los ciudadanos en los sistemas de justicia.

“A todas y a todos ustedes, muchas gracias. Sinaloa está avanzando, Sinaloa tiene destino, y ese destino es el de desarrollo, y eso siempre beneficiará a todas y a todos ustedes”, indicó.

Un llamado pues a la corta memoria de no pocos en este país, acostumbrado a la crítica y la descalificación sin base.