La incertidumbre

JUAN MANUEL MAGAÑA Periodista... Ex jefe de redacción en el extinto diario El Día y en el concepto multimedia Detrás de la Noticia... Ex jefe de información del extinto diario El Nacional y los noticiarios Hoy por Hoy, en W Radio; Contraportada, en Radio Fórmula, y Primero Noticias, en Televisión... Actitud: pensar como reportero, actuar como reportero, vivir como reportero... Website: www.mensajepolitico.com E-mail: maganapalace@yahoo.com.mx

Percepción Política

Cosas como esta son lo que el exterior ahora sabe, y con preocupación, de nosotros. Se trata de un despacho apenas emitido por la agencia internacional Associated Press (AP) a sus abonados en todo el mundo. Y es francamente como para sentir vergüenza de un gobierno que no nos merecemos.

Traduje el texto con el asombro de encontrar un gran parecido en el contenido a lo que hemos estado publicando aquí en las últimas semanas. Es un poco largo, pero serio, crítico e interesante. El título es demoledor: “Presidente Peña Nieto, en crisis, está perdiendo el apoyo de las grandes empresas”.

El despacho dice:

“El anuncio de página completa en los periódicos nacionales de México era raro, por no decir sin precedentes: 20 poderosos grupos empresariales y grupos de expertos regañan públicamente al gobierno por no hacer su trabajo.

“Exigieron ‘condiciones necesarias para hacer su trabajo … con total seguridad, en todo el país’. El anuncio, publicado el mes pasado, pidió al presidente Enrique Peña Nieto ‘honrar su juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución’.

“La crítica pública de la comunidad empresarial de México subraya el apoyo erosionando para la administración de Peña Nieto al entrar en el tercer año de un mandato de seis años. Los líderes empresariales están enojados por las reformas que han aumentado la presión fiscal sin provocar el crecimiento económico, los escándalos por el aparente favoritismo y los actos de anarquía que están perjudicando el comercio.

“La semana pasada, Coca-Cola detuvo sus operaciones en la capital del estado de Guerrero debido a los ataques y secuestros de sus trabajadores. En Guerrero y en otros lugares, las empresas se quejan de que están perdiendo mercancía y de los secuestros de autopista. Los manifestantes antigubernamentales han requisado peajes, saqueado las oficinas del gobierno, bloqueado los envíos y cerrado los aeropuertos. Cárteles de la droga dominan grandes extensiones de tierra, extorsionando a los dueños de negocios, compra de autoridades e interrumpiendo industrias importantes como la agricultura y el turismo.

“La reprimenda pública refleja en gran parte la fatiga, el agotamiento de muchas búsquedas de soluciones a nivel regional, muchas promesas en el nivel regional y federal de que iban a arreglar el problema. ‘Y, ellos no han arreglado las cosas’, dijo Luis Foncerrada, director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, el think tank de una de las más poderosas cámaras empresariales de México, el Consejo Coordinador Empresarial.

“Foncerrada dijo que el impacto de la delincuencia y la impunidad en las empresas se ha convertido en algo ‘absolutamente intolerable’. Los líderes empresariales también están apelando al imperio de la ley y de los códigos de ética en la respuesta a los recientes casos de corrupción pública y conflicto de intereses.

“Las quejas han llegado a los más cercanos a Peña Nieto, incluyendo a su esposa y el ministro de Finanzas. En ambos se encontró que habían comprado propiedades de lujo, incluyendo la mansión de la primera dama denominada “Casa Blanca”, a partir de un contratista del gobierno que era parte de un grupo galardonado con un lucrativo proyecto de tren de alta velocidad. Ambos defendieron las compras como algo legal.

“Peña Nieto y su gobierno han sentido el calor en el manejo de la desaparición en septiembre de 43 estudiantes universitarios, presuntamente a manos de la policía en el estado de Guerrero, quien los entregó para que fueran asesinados por un cártel de la droga. El caso pone de relieve los vínculos entre las autoridades locales y el crimen organizado, así como la incapacidad de la administración para calmar la ira pública por el delito.

“‘Lo que se está escuchando en las conversaciones entre la gente de negocios, y no ya en los susurros, es que el presidente tiene que solicitar la opinión de un círculo más amplio de personas, agarrarse de una brújula ética y tomar en serio las iniciativas y la seguridad del imperio de la ley’, dijo Antonio Garza, ex embajador de EU en México y ahora asesor en la oficina de la Ciudad de México de White & Case, un bufete de abogados de Estados Unidos que representa a los bancos y las empresas.

“La oficina de Peña Nieto respondió a The Associated Press su solicitud de comentarios diciendo que el gobierno mantiene una “relación abierta” con la comunidad empresarial y ha tomado varias medidas anticorrupción y de seguridad, entre las que se requieren servidores públicos, declarar potenciales conflictos de interés y la creación de una nueva oficina con fiscal general independiente. También señaló que el gobierno ha puesto en marcha las operaciones para detener el bloqueo de carreteras y aeropuertos ‘con total respeto por el derecho a la protesta’.

“Desde principios de la década de 1980 y la presidencia de Miguel de la Madrid, el sector empresarial de México, más o menos se ha trabajado en estrecha colaboración con el gobierno en el poder, que ha sido el Partido Revolucionario Institucional de Peña Nieto, o PRI, excepto los 12 de los últimos años (de gobienos del PAN). La cabeza de Televisa, gigante de la telecomunicación de la nación, Emilio Azcárraga, dijo una vez: ‘Yo soy un soldado del PRI’, en parte debido a que el gobierno toleró su casi monopolio de la televisión abierta.

“La crítica de la comunidad empresarial en su mayor parte se ha silenciado. Los líderes empresariales saben que enfrentar al partido en el poder conlleva un gran riesgo, ya que las agencias gubernamentales ejercen un gran poder y los contratos gubernamentales, permisos y concesiones son tan en forma discrecional, por lo lucrativo y en una gran parte de la economía.

“El sector empresarial ayudó a regresar al PRI al poder por el respaldo a Peña Nieto en 2012, después de dos presidentes del Partido Acción Nacional. Aplaudieron las reformas amistosas de comercio y se abrió paso a: la apertura del sector de energía controlada por el Estado a la inversión privada; romper los monopolios de comunicación; y debilitar el poder de la unión nacional de maestros.

“Pero el descontento comenzó con la reforma fiscal de Peña Nieto, porque él no pudo generalizar los impuestos, extendiéndolas a la alimentación, la medicina y otros bienes como habían esperado, y en vez de eso subió los impuestos de renta, un movimiento de negocios que, dicen, va en contra de la inversión. Además, ‘no hay transparencia en la forma en que se gasta el dinero’, dijo Dwight Dyer, analista de Control Risks, una firma global de consultoría de negocios.

“Por si fuera poco, el crecimiento económico de México fue un lento 2,1 por ciento en 2014, y sólo un 1,1 por ciento en 2013. La economía podría sufrir más en 2015 si los precios mundiales siguen siendo bajos para el petróleo, que proporciona cerca de un tercio del presupuesto del gobierno mexicano. El valor del crudo mexicano ha caído en picada desde el tope de 100 dólares por barril el año pasado y ahora está operando menos de 50 dólares. El mes pasado, el gobierno se vio obligado a recortar su presupuesto 2015, cancelando el proyecto del tren de alta velocidad que Peña Nieto había prometido uniría la capital con la ciudad industrial de Querétaro.

“El proceso de licitación para el tren ya había frustrado al sector privado, ya que parecía diseñado para beneficiar a un postor, dijo el representante Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional.

“Anaya está impulsando la propuesta de su partido para crear un sistema nacional de lucha contra la corrupción que le daría los dientes reales de acciones y sanciones, y sería independiente del presidente que ahora nombra al zar anticorrupción.

“‘Hay una gran incertidumbre’, dijo Anaya. ‘Las acciones del sector privado recogen la sensación de que la corrupción ha afectado a México hasta la médula, y sin un sistema de lucha contra la corrupción, ellos no van a ver ninguna inversión ‘”.