Las próximas gobernadoras

Signos Vitales

Panista silvestre, con una militancia de dos décadas en el PAN, Sonia Mendoza es la candidata del gobierno de San Luis Potosí, a pesar de todo. Su “corazón azul” le dio para ganar la nominación, contra todo pronóstico. ¿Le alcanzará para convertirla en la primera gobernadora del sexenio peñista?

Al margen de cualquier grupo político con relevancia, nacida en Matehuala hace 45 años, la senadora con licencia ha construido una sólida carrera política en las últimas dos décadas, desde abajo.

Panista leal, se autodefine. ¿A quién? En las filas del blanquiazul son tiempos de definiciones. Gustavo Madero construyó una lista de candidatos a diputados federales. Rafael Moreno-Valle ya comenzó a invertirle a campañas estatales.

Mendoza dice que siempre ha aportado su trabajo incondicional a favor de las candidaturas, “sin distingos de ninguna índole”. Esa cualidad le ha permitido ser síndico municipal, delegada de la SRA, diputada y senadora.

¿Una política impecable? En este momento tiene pocos negativos. Para bien ha aprovechado que hay pocas mujeres con peso en el PAN. Eso le ha servido para ganar la contienda interna, en lo que más bien debe interpretarse como una rebelión de los principales grupos del panismo potosino -incluido el sector más conservador- a la línea maderista. ¿Sus mayores ventajas? Concitar apoyos tan disímbolos como los de Josefina Vázquez Mota o Ernesto Cordero, y la solidez del acuerdo político que logró construir con los otros dos aspirantes (Octavio Pedroza y Enrique Leal), que le permitieron alcanzar la candidatura.

La expectativa de un cambio, sumado al atributo de una candidata sin máculas de corrupción o deshonestidad, ha colocado al PAN en la antesala de recuperar la gubernatura de San Luis Potosí. Y Sonia Mendoza se convertiría en la segunda gobernadora más joven en la historia contemporánea. Las encuestas publicadas ya lo registran.

De la mano de un grupo de consultores políticos encabezado por Aleix Sanmartin, la candidata panista ha avanzado en sus niveles de conocimiento entre el electorado, mientras la intención de voto a favor del PAN se multiplica. Hay asuntos en su biografía familiar que podrían afectarle en el corto plazo.

Cinco de las nueve contiendas por las gubernaturas que se definen el próximo 7 de junio tienen a mujeres como protagonistas. En Guerrero, el PRD postuló a la ex secretaria de desarrollo social, Beatriz Mojica, y Nueva Alianza a la maestra Karime Sevilla, ambas con escasas expectativas de triunfo.

San Luis y Sonora serían, en el mejor de los escenarios, las entidades donde las mayorías se inclinarían por las mujeres. En la entidad norteña, la priísta Claudia Pavlovich ha podido remontar una desventaja de casi 20 puntos frente al panista Javier Gándara, para empatar.

Algunas mediaciones que trascienden las campañas podrían alterar la aritmética electoral. Versiones no descartables apuntan a un pacto que canjearía Nuevo León por Sonora, donde gracias al fenómeno preelectoral que resultó la candidatura independiente de Jaime El Bronco Rodríguez Calderón se presentan las condiciones idóneas para que la priísta Ivonne Álvarez alcance la gubernatura.

El voto duro que el tricolor concita entre las clases trabajadoras de la entidad norteña y el rechazo de amplios sectores del empresariado a la propuesta panista también explican que la senadora y ex alcaldesa de García tenga una cómoda ventaja, que podría tornarse irreversible. El mando de la campaña del panista Felipe de Jesús Cantú luce desesperado. El ex diputado Homero Niño de Rivera, coordinador de Estrategia, dejó ese cargo tras de que fracasara su última intentona: la incorporación del consultor español Antonio Solá.

En el cuarto de guerra de la panista Luisa María Cocoa Calderón, por el contrario, existe un moderado optimismo. Los esfuerzos por levantar recursos entre empresarios consentidos en el sexenio anterior y entre las bases partidistas han sido lo suficientemente exitosos para sostener la estructura propagandística y el trabajo en tierra.

Las encuestas marcan un empate técnico entre la abanderada blanquiazul y el perredista Silvano Aureoles Conejo. Las malas noticias, sin embargo, tienen que ver con la petición de un sector priísta de perder Michoacán por default, por lo que el priísta José Ascención Orihuela ha obtenido un mes de gracia.

El capítulo definitivo, en tierras purépechas, ocurrirá en el debate. Cocoa ha prometido una sorpresa. ¿Será?