Mexsat: un tortuoso despegue

Signos Vitales

Los dos satélites encargados por el gobierno mexicano a Boeing finalmente serán puestos en órbita. El Centenario -originalmente programado para el 2013- irá a bordo de un cohete Proton que despegará del cosmódromo de Baikonur, el viernes 24 de abril. Y justo ese día, comenzará la cuenta regresiva para el lanzamiento del Morelos III, en el Atlas V, que tendrá lugar en Cabo Cañaveral; la ventana para su lanzamiento se cierra justo en un año.

Entonces, el sistema satelital mexicano quedará completado. Y también uno de los programas esenciales: proveer de comunicaciones confiables y confidenciales a las dependencias involucradas en tareas de vigilancia policiaca e inteligencia militar. Su ejecución involucra a las secretarías de Comunicaciones y Transportes, Defensa Nacional y Marina, además de la PGR, el Cisen y la PFP, cuyos ingenieros trabajan a marchas forzadas en el centro de control de Iztapalapa, bajo la coordinación de Telecomunicaciones de México.

El Centenario y el Morelos III son satélites de comunicación móvil cuya operación requiere, además de la instalación, de configuración y pruebas del sistema, así como de nuevas instalaciones y equipo terrestre asociado. La alternativa más cara fue la que escogió la administración calderonista, que en diciembre del 2010 encargó a Orbital Science Corporation, una empresa asociada a Boeing, la construcción de tres satélites para sustituir la cobertura del Solidaridad II, en la Banda L.

El primero de ellos, el Bicentenario -un satélite híbrido GEOstar-2 para comunicación fija, que transmite en las bandas C y Ku- fue puesto en órbita por el Ariane 5 en una misión espacial cuyo lanzamiento ocurrió en la Guyana Francesa, el 19 de diciembre del 2012. No obstante, los contratos para su utilización fueron suscritos con la Semar, la Sedena, el Cisen, la PGR y la Coordinación de la Sociedad de la Información y el Conocimiento, apenas en julio del año pasado.

El Centenario es un GEO-Mobile 702HP. Boeing terminó de fabricarlo en noviembre del 2012. Los costos por su almacenamiento en las instalaciones de la constructora generaron un costo de 5.3 millones de dólares. El lanzamiento del Morelos III, originalmente programado para noviembre de este año, obligará a que permanezca almacenado al menos durante 13 meses, lo que tendrá un costo de 5.4 millones de dólares.

Ésa fue la decisión tomada hace ocho años por los integrantes del gabinete de seguridad nacional que atendieron el requisito impuesto por el alto mando castrense: la protección máxima de sus comunicaciones estratégicas. Entonces, que el operador o el propietario de los satélites fuera extranjero se consideró como un factor de vulnerabilidad.

El restablecimiento de las políticas públicas en materia satelital -después de la desincorporación de Satmex- ha sido oneroso. El contrato con Boeing Satellite Systems International, por ejemplo, supera los 1,000 millones de dólares. Y el contrato firmado con International Launch Services Inc para el lanzamiento y puesta en operación del Centenario era por 97.5 millones de dólares, con la opción para que esa misma firma pusiera en órbita al Morelos III. Ese consorcio aeroespacial propuso un periodo entre el 1 de noviembre del 2013 y el 19 de marzo del 2014 para cumplir el primer objetivo, y la aplicación de penalizaciones quedó pactada sólo en caso de un retraso mayor a 12 meses.

Entre el 2012 y el 2014, Arianespace ha registrado al menos tres fallas en el lanzamiento de sus naves espaciales, lo que ocasionó un severo retraso en la fecha programada para el Centenario, dentro del plazo límite para no aplicar las multas. Entonces, la SCT consideró opciones diferentes al Proton para el lanzamiento del Morelos III. Y en julio del 2013 se adjudicó el contrato 400-006/13 para la puesta en órbita del satélite.

Edificados en el 2012 y en operación desde febrero del 2014, los centros de control y comunicaciones de Iztapalapa y Hermosillo “se encuentran consumiendo la vida útil del equipo, ya que no se han lanzado los satélites… El aprovechamiento que se les ha dado es parcial y estos retrasos generan costos y gastos adicionales”; esto de acuerdo con el informe de la Cuenta Pública 2013, de la Auditoría Superior de la Federación.

Las instalaciones de Periférico y Eje 6 Sur, vedadas incluso para funcionarios civiles del gobierno mexicano por cuestiones de seguridad, actualmente son el espacio de trabajo de un grupo de expertos de media docena de nacionalidades -entre ellos estadounidenses, hindúes y chinos traídos por Hughes, Integral Systems Inc, Huawei, Intelsat, Viasat y SED- que brindan asesoría y capacitación a los ingenieros de Telecomm y al personal militar. En el segundo trimestre del 2014, se adquirieron las ERUTs (terminales para Banda L) fabricadas por Hughes Network Systems, que permitirán las operaciones con Centenario.

Efectos Secundarios

¿RECONDUCCIÓN? De un lado de la mesa, cinco delegados de la Asamblea General Politécnica. Enfrente, cinco directivos representantes de Enrique Fernández Fassnacht. El sábado pasado, las partes acordaron la instauración de un ombudsman en Zacatenco. A 90 días de que expire el plazo, ¿podrán ponerse de acuerdo para realizar el congreso nacional? Por ahora, se avanza en la integración de la comisión organizadora. Si no hubiera consenso, se convocaría a un referéndum con la participación de alumnos, docentes y trabajadores administrativos.

 

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