Murat, la lista es muy larga

PERCEPCIÓN POLÍTICA / Es cada vez más nítido el mapa de la depredación priista en México.

De bote pronto se pueden mencionar los estados de Coahuila, Tabasco, Estado de México y Oaxaca. Es fácil recordar los nombres que ya son tristemente célebres: Humberto Moreira, Andrés Granier, Arturo Montiel y, ahora, José Murat Casab. Si uno recorre la historia de las últimas tres décadas de estado por estado del país, la lista sería muy larga.

Si uno agrega a esa lista nombres como los de Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps, Raúl Salinas de Gortari y recientemente los de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, se descubre un patrón: el gusto de nuestros políticos por las propiedades.

Las últimas tres décadas de nuestra historia han sido para la clase política mexicana -a la que cabe sumar a personajes como Vicente Fox y Felipe Calderón, junto con miembros relevantes de sus séquitos- de franca acumulación. Y ese proceso aun no para.

Las leyes mexicanas están hechas con tal deficiencia, que permiten a nuestros políticos toda clase de voracidad y abusos, mismos que resultan imposibles de ser castigados. Todos ellos se mueven en las múltiples y enormes lagunas legales de nuestros “estado de derecho”, de tal modo que pueden delinquir en forma “legal”.

Esta última apreciación no es nueva, pero vale la pena recordarla. Los políticos que arriban al poder dedican su energía a explotar profesionalmente esas lagunas en un periodo de tiempo relativamente corto con el que cuentan para hacerse ricos. Bajo esas condiciones, actúan ya no inspirados en una ideología a o mística de servicio, sino en una mentalidad delictiva.

Todo esto viene a cuento porque el periódico The New York Times atribuyó al ex gobernador de Oaxaca José Murat Casab la propiedad de seis inmuebles de lujo en estados Unidos, uno de los cuales se ubica en el Time Warner Center, en Nueva York.

Es la misma película que los mexicanos ya hemos visto hasta el cansancio a lo largo de décadas. Es el mismo escándalo que ya no nos sorprende.

El rotativo estadunidense indica que el mandatario estatal de 1998 a 2004 se encuentra en la lista de los que adquirieron propiedades en ese complejo a través de empresas ficticias. Los detalles sobre las propiedades de Murat Casab fueron anunciados para este miércoles con el título “The Mexican Power Bokers”. Va a estar bueno.

Pero, lo dicho, ya no nos sorprende. Así como ahora se sabe lo de Murat, mañana sabremos lo de Ulises Ruiz, de quien no pocos suponen supera en avidez a su antecesor. Por eso el discurso de que se debe aprobar cuanto antes el Sistema Nacional Anticorrupción nadie lo cree.

Eso no cuenta con el visto bueno de nuestros políticos ricos porque ninguno está dispuesto a que le quiten y mucho menos a devolver lo mal habido. Su lucha generacional es por legitimar es anómala acumulación.