Música barroca con Anima Mundi en el Museo Nacional de Arte

28 de julio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital) El miércoles 29 de julio a las 20:00 horas, como parte de la Noche de museos, el ensamble Anima Mundi interpretará piezas de Georg Friedrich Händel, Henry Purcell, Antonio Vivaldi, Johann Sebastian Bach y sus hijos Carl Philipp Emanuel y Johann Christian, en el Salón de Recepciones del Museo Nacional de Arte.

 

Anima Mundi fue fundado hace seis años por la soprano Luz Angélica Uribe, la oboísta Carmen Thierry y la clavecinista Águeda González, con el propósito de interpretar música barroca. Desde entonces “nos pusimos a buscar repertorio y a elaborar programas para conciertos. Compramos música por internet o a los colegas que viajan al extranjero les encargamos música para nuestra dotación”, indicó la cantante de la agrupación, Luz Angélica Uribe.

 

“Esta dotación nos ha permitido presentarnos con gran facilidad en diversos escenarios, por la ventaja de no requerir piano. El concierto que ofreceremos el próximo miércoles es un resumen de los diversos programas que hemos hecho.

 

“La única pieza nueva de todo el programa será Fuente eterna de luz divina de Händel. Anteriormente ya habíamos hecho un concierto integrado solo por música de Händel, pero esta no la habíamos incluido. Es una obra para orquesta de cámara y voz, pero nosotras presentaremos un arreglo para oboe, clavecín y voz. Es muy hermoso”.

 

El programa continuará con Elegy upon the Death of Queen Mary de Purcell, compositor que recibió la protección de la Reina María y que creció como músico bajo su cuidado. “Para él fue realmente una tragedia su muerte, por lo que se propuso hacer una obra exquisita, que originalmente no está escrita para nuestra dotación, así que presentaremos nuestro arreglo.

 

Domine Deus de Vivaldi –que también ofrecerá el ensamble– es muy conocida; una de esas obras que son consideradas un milagro de perfección. Vivaldi era un gran músico, conocedor de la voz femenina, porque tenía un grupo de jóvenes de un hospicio que cantaban y tocaban. En esta pieza de alabanza logró un aire muy reposado, apacible y un tanto ligero. Siempre que se ejecuta se crea una atmósfera muy amable”.

 

El aria de la Cantata del Café de Johann Sebastian Bach es “una obra muy curiosa que no podía faltar en este concierto. En esta breve cantata existen personajes y una bella joven que dice que le encanta el café. Si alguien quiere ser amable con ella, lo que debe hacer es regalarle café. Es un aria juguetona, simpática, teatral, que del conjunto de la obra de Johann Sebastian Bach es de las más amables y accesibles”.

 

También de Bach padre se escuchará el aria de la Cantata de Boda, “una de las pocas cantatas de Bach que no fue dedicada a la iglesia, sino a un acontecimiento mundano como podría resultar una boda, y posee un aire rustico, festivo, que, desde luego, habla de la felicidad de los contrayentes”.

 

De Carl Philipp Emanuel Bach se tocará la pieza instrumental Sonata para oboe y bajo continuo. El concierto cerrará con Szene und Rondo: Ebben si vada… Despedida de Rinaldo a las cruzadas de Johann Christian Bach, “escrita como una aria de concierto, una obra independiente, es decir, que no pertenece a ninguna cantata u ópera, con un estilo galante, que Mozart llegó a desarrollar, y la cual muestra una escena con corte dramático, saliéndonos un poco del barroco, donde Rinaldo se despide de su amada porque se va a las cruzadas, con un libreto de Metastasio”, finalizó la interprete.