Música electroacústica invadió la Fonoteca Nacional

Los sonidos de la voz humana, del correr del agua, el reloj, los trinos de los pájaros, el rugir de animales salvajes, el tráfico, así como el bullicio citadino y otros objetos, fueron escuchados en el concierto Circuitio, realizado la noche del 18 de junio en la Sala Murray Schafer de la Fonoteca Nacional.

By

circuitooctafonico179 de junio de 2015 (Maya Comunicación/Círculo Digital)Los sonidos de la voz humana, del correr del agua, el reloj, los trinos de los pájaros, el rugir de animales salvajes, el tráfico, así como el bullicio citadino y otros objetos, fueron escuchados en el concierto Circuitio, realizado la noche del 18 de junio en la Sala Murray Schafer de la Fonoteca Nacional.

 

El concierto de música electroacústica para soporte fijo multicanal estuvo integrado por obras de los jóvenes compositores Andrea Chamizo Alberro, Juanra Urrusti, Pablo Mariña, Rodolfo Téllez Girón, Oswaldo Torres y Luis Fernando Amaya.

 

Esta iniciativa, resultado de la clase de electroacústica de Esteban Chapela, del Centro de Investigación y Estudios de la Música (CIEM), fue una experiencia diferente para los asistentes, quienes en oscuridad escucharon las piezas a través de un sonido octofónico (ocho bocinas) al ser envueltos en 360 grados de percepción sonora.

 

La propuesta de Circuitio consistió en que el público escuchara las obras desde la subjetiva línea divisoria de la voz humana y los sonidos que emiten las aves, hasta la manifestación sonora del tránsito de la conciencia al estadio de un sueño astral.

 

En el concierto, en el cual no hubo ejecutantes, sino sonido y asistentes, se explicó que Circuitio es un término en latín que se usa para describir a la circunferencia y con el evento se recordó a la ciudad de Crotona de hace 26 siglos, tiempo en el que Pitágoras fundó una escuela dedicada al estudio de la filosofía, las matemáticas y la música, donde los estudiantes y el filósofo vivían aislados del mundo y dedicados al estudio.

 

Se explicó que cada día se reunían en un salón, se sentaban en círculo y ofrecían al maestro hipótesis con las debidas demostraciones, dicho salón estaba dividido por una espesa cortina que impedía el paso de la luz, más no del sonido, de un lado de la cortina se reunían los matemáticos y Pitágoras y del otro lado los acusmáticos, quienes escuchaban sin pronunciar palabra.

 

Evocando lo anterior, Circuitio fue un concierto acusmático en donde se encontraron sólo los escuchas, y los músicos estudiosos de la física y la matemática del sonido llevaron a los asistentes a un mundo sonoro en el que hicieron el ejercicio de reconocer lo que escuchaban.

 

El concierto Circuitio, como todas las sesiones de la casa de los sonidos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes fue grabado, por lo que puede escucharse en la Audioteca Octavio Paz de la Fonoteca Nacional, ubicada en Francisco Sosa 383, colonia Barrio de Santa Catarina, Coyoacán. Entrada libre.

You may also like