País sin pueblo y Día del Presidente

Percepción Política

Diríase que sin pena ni gloria pasó el repuesto Día del del Presidente en la liturgia política del país. ¿A quién pudo interesar no un informe sino un mensaje político tan pobre como el que Enrique Peña Nieto emitió ayer en Palacio Nacional?

Mensaje farragoso, palabras huecas, persistencia en seguir por el rumbo más equivocado que se la ha dado a este país en toda su historia. Pero eso sí, cero autocrítica, mucha cobertura “informativa” (propagandística) de los grandes medios y velada pero implacable censura a las críticas, las opiniones y las inconformidades de sectores representativos y opositores.

En este país ni siquiera hay pueblo al cual dirigirse, todo es de ellos: su Palacio Nacional, su Zócalo cercado, sus cámaras “legislativas” y de televisión, y la gente bonita que junto con la “clase política” conforma la efímera y compacta legión de los glamorosos invitados especiales.

¡Salud por otro Tercer Informe!

*Periodista