Peor de lo que se creía

México, DF, 19 de febrero 2015, PERCEPCIÓN POLÍTICA / Recortes por aquí, recortes por allá. El país se adelgaza, se hace pequeño… parece desvanecerse.

Ayer el Banco de México ajustó su pronóstico de crecimiento para el año en curso, al dar a conocer el informe trimestral de inflación. Dice que la economía de México podría crecer entre 2.5 y 3.5 por ciento, lo cual representa un pronóstico a la baja respecto al rango que había dado antes, de entre 3 y 4 por ciento.

Un revés a las ilusorias o engañosas expectativas que el gobierno del PRI le ha vendido a la población para este año electoral.

El gobernador del banco central, Agustín Carstens, apuntó que después del análisis de las condiciones económicas globales, y de  los factores domésticos, se tomó la decisión modificar una vez más el estimado de crecimiento del Producto Interno Bruto.

Durante la presentación del “Informe Trimestral, octubre-diciembre 2014”, dijo que el entorno macroeconómico que se prevé hacia adelante es menos favorable de lo que la Junta de Gobierno del banco central anticipó en los meses previos.

Carstens dice que todo esto obedece a los impactos de la baja en los precios del petróleo y la producción de crudo, que ha afectado “algunas inversiones”, y a que el consumo privado no muestra señales claras de aceleramiento.

El ajuste a la expectativa de crecimiento ocurre inmediatamente después de que se anunciara la mutilación del presupuesto de inversión de Pemex y así cómo no entender que lo único que estamos haciendo es ir para abajo.

Carstens dio a conocer que la Junta de Gobierno del Banxico decidió revisar a la baja los intervalos sobre sus pronósticos de crecimiento de la economía mexicana para este año y 2016.

Así, para 2015 ajustó el pronóstico de un intervalo previo de 3.0 y 4.0 por ciento, a uno nuevo de 2.5 y 3.5 por ciento, mientas que el de 2016 se revisó de un rango de 3.2 y 4.2 por ciento, a uno entre 2.9 y 3.9 por ciento.

A su vez, los pronósticos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para el crecimiento económico de 2014 se ubicaban en un rango de 2.1 a 2.6 por ciento, mientras que para 2015 son de 3.2 a 4.2 por ciento.

Carstens ya anticipa que en 2014 el PIB habrá registrado apenas un crecimiento de 2.1 por ciento. Y habrá que ver qué dice el próximo viernes 20 de febrero el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el INEGI, cuando dé a conocer sus propias estimaciones de 2014.

Total que el gobierno priista de Enrique Peña Nieto llega a estas elecciones intermedias con pésimos resultados. Para decirlo con crudeza, las cosas están peor de lo que se creían.

Ya en muchos lustros la economía, junto con la inseguridad, ha sido el gran dolor de cabeza de quienes han estado a cargo del gobierno en México. Esta vez no es la excepción y este gobierno priista se enfila en 2015 hacia lo que a todas luces pinta como un referéndum sobre su actuación.

No es difícil predecir el resultado… si la gente lo tiene claro.