Periodistas al arbitrio del crimen

Análisis a Fondo

*Francisco Gómez Maza

  • El silencio, a balazos
  • El gobierno ni se ocupa

 

Lo que duele es la impotencia. Atacan a periodistas. Los asesinan. Nadie, ninguna autoridad hace nada. Años de asesinatos. Años de impunidad. Hoy es otro periodista asesinado como tantos en esta historia de sangre, muerte y lágrimas. La verdad no peca pero incomoda, decíamos cuando éramos chicos. Y en este país decir la verdad puede costar la vida. Y de hecho cuesta de una u otra manera.

La misma Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), el club de empresarios dueños de los grandes medios de información y comunicación, condenó el asesinato del periodista mexicano Francisco Pacheco Beltrán en la ciudad de Taxco, Guerrero, ocurrido la mañana de este lunes 25 de abril, cuando el reportero llegaba a su casa.

La SIP manifestó también su indignación por el ‘doble silenciamiento’ contra los periodistas, producto tanto de las balas como del sistema legal, el que permite la impunidad y la desprotección de los informadores”.

La SIP informó que el de Francisco Pacheco Beltrán es el quinto caso de un periodista asesinado en lo que va del año, por lo cual manifestó un “basta ya”. Pacheco Beltrán, de 55 años de edad, fue atacado por sujetos armados esta madrugada.

Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP dijo muy molesto: “Es indignante la zozobra que padecen los periodistas mexicanos ante la escasa acción de las autoridades y la carencia de justicia por estos casos de asesinatos, agresiones y amenazas… este clima insoportable de impunidad incentiva a los violentos a cometer los mismos homicidios una y otra vez, ya que cualquier delincuente o pendenciero puede silenciar a un periodista para siempre sin ninguna consecuencia”.

El “basta ya”, añadió el funcionario de la SIP, es un claro mensaje a las autoridades para que busquen herramientas concretas y rápidas para acabar con la violencia. “Pero también para crear mecanismos legales a favor de la imprescriptibilidad de los asesinatos de periodistas, ya que muchos está siendo doblemente silenciados, tanto por las balas como por el sistema legal, al dejarlos caer en el total olvido y la impunidad”, dijo.

Este año también fueron asesinados Moisés Dagdug Lutzow (20 de febrero, Tabasco), Anabel Flores Salazar (8 de febrero, Veracruz), Reinel Martínez Cerqueda (22 de enero, Oaxaca) y Marcos Hernández Bautista (21 de enero, Oaxaca). El informe sobre México, presentado en la pasada reunión de medio año de la SIP en Punta Cana a principios de este mes, consignó que desde 2000 hasta el 31 de enero de 2016 han sido asesinados 109 periodistas, según datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

De acuerdo con un reporte presentado en la SIP, en México hay un desempeño opaco del gobierno ante casos de violencia contra comunicadores. En México, de acuerdo con los registros de querellas, cada 22 horas un periodista o medio es agredido y muchos ataques más no se conocen porque las víctimas no realizan la denuncia por temor a represalias, refiere el más reciente informe preliminar de la SIP. El texto advierte que éste es uno de los periodos con mayor cantidad de agresiones contra medios de comunicación y periodistas, en el que cuatro de ellos fueron asesinados: Los mencionados más arriba.

“Todos los casos [de agresión] tienen algo en común: la ausencia de protección y respuesta del Estado, ya sea por el desempeño inexistente u opaco de las instituciones, sumado a que son servidores públicos quienes componen la mayor proporción de perpetradores, con 165, en comparación con 35 del crimen organizado o 34 de partidos políticos en 2015”, señala el análisis de la SIP.

De acuerdo con registros de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), desde 2000 hasta el 31 de enero de 2016 han ocurrido 109 homicidios de periodistas, 20 han desaparecido desde 2005 y se han registrado 48 atentados contra medios desde 2006. En ese lapso, entre agresiones físicas, detenciones arbitrarias y amenazas, 165 fueron perpetradas por funcionarios estatales, municipales y, en menor medida, federales. “A nivel internacional el gobierno presume de sus instancias para combatir las agresiones a periodistas, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), de la Procuraduría General de la República. Sin embargo, esta entidad no arrojó resultados positivos en seis años”, destaca. Según la CNDH, la Ciudad de México encabeza las agresiones junto al estado de Veracruz, con 67 casos cada una; 56 en Guerrero, 38 en Puebla y 35 en Oaxaca. En cinco entidades del país se concentra 66% de las agresiones.

El organismo estima que 251 reporteros se encuentran desplazados de su lugar de origen como consecuencia de las amenazas de muerte que han recibido, y lo hacen sin respaldo del gobierno. “En un ambiente de guerra como el que se vive en Veracruz, Guerrero, Tamaulipas, Coahuila y en la mayor parte de los estados, la tarea de la prensa resulta sumamente molesta para los gobiernos estatales y municipales”, indica.

La SIP expresa su preocupación por la violencia contra mujeres periodistas, pues según la organización Artículo 19, en 2015 se registraron 84 casos.

*Periodista

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