Quintero señala al GCDMX por muerte de hermanas que cayeron a coladera

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de noviembre, (CDMX MAGACÍN). –Durante la mesa de trabajo con diputados de la Comisión de Prepuesto y Cuenta Pública del Congreso CDMX, el edil de Iztacalco Armando Quintero   se deslindó y culpo al Gobierno capitalino de lo ocurrido el pasado 10 de noviembre cuando 2 mujeres fallecieron al caer en una coladera ubicada sobre el paso peatonal de Río de la Piedad y Añil, en la Colonia Granjas México.

Quintero Martínez, argumentó que la tragedia ocurrida fue en una vía primaria y que a su administración solo le compete lo que sucede en vías secundarias, por lo que considero que el caso es responsabilidad del Sistema de Aguas, la Secretaria de Obras y de la Secretaria de Movilidad.

Para el diputado del PAN Ricardo Rubio, presente en la mesa de trabajo, el argumento del alcalde es erróneo, porque dijo que las Alcaldías si pueden atender las vías primarias mediante un convenio con el GCDMX, como dijo sucede con las podas de árboles en vías primarias y remarcó que el edil no puede deslindarse de lo que paso en su demarcación territorial.

Criticó el que, Armando Quintero, no haya tenido un acercamiento con los familiares de las víctimas y que eso habla de una absoluta indolencia del alcalde y del Gobierno que encabeza

“Para nadie, es desconocido su actuar, hay diversos señalamientos de corrupción como el de la Dirección General Ejecutiva de Atención Jurídica por presunta extorsión a comerciantes de bajo impacto a quienes supuestamente se les cobran de 35 a 50 mil pesos. Impera la corrupción, no hay estado de derecho, hay antidemocracia”, dijo Rubio Torres.Remarcó que, el alcalde, solo se dedica a “golpear “a la oposición y no a ver por la ciudadanía.

Sobre el punto donde las jóvenes murieron, expuso que se ubica detrás de un predio donde la Alcaldía realiza anualmente la feria anual del juguete donde es necesario un Permiso Temporal Revocable (PTR) el cual reveló fue asignado la esposa e hijo del director de Servicios Urbanos.

Lo anterior, remarcó el diputado es un “conflicto de intereses clarísimo” (porque la propietaria del PTR, es la esposa del director). Consideró que es “increíble” que siendo el director no se haya percatado de que había que cuidar los alrededores y evitar por ejemplo que no hubiera coladera sin tapa como fue el caso de donde ocurrió el incidente.