JUAN MANUEL MAGAÑA Periodista... Ex jefe de redacción en el extinto diario El Día y en el concepto multimedia Detrás de la Noticia... Ex jefe de información del extinto diario El Nacional y los noticiarios Hoy por Hoy, en W Radio; Contraportada, en Radio Fórmula, y Primero Noticias, en Televisión... Actitud: pensar como reportero, actuar como reportero, vivir como reportero... Website: www.mensajepolitico.com E-mail: maganapalace@yahoo.com.mx

Televisa: Estado dentro del Estado

Percepción Política

La franca posibilidad de que Arely Gómez González sea la nueva procuradora General de la República, a propuesta del presidente Enrique Peña Nieto, levantó de inmediato toda una serie de críticas y sospechas que apuntan a que tal cambio beneficiaría a ese ente dañino para el país que se llama Televisa.

Por supuesto, también ya surgieron voces y textos no precisamente para estar de acuerdo con tal posibilidad sino para combatir las críticas y las sospechas formuladas tanto por políticos como por periodistas.

Obviamente, el que no se anduvo por las ramas fue Andrés Manuel López Obrador, al decir que Arely Gómez González, pertenece al grupo de Emilio Azcárraga, dueño de Televisa e integrante de eso que el propio Peje ha categorizado desde hace buen tiempo como “la mafia del poder que encabeza Enrique Peña Nieto”.

López Obrador es el principal opositor en este país. Su poder de convencimiento ha alcanzado a 16 millones de personas que han votado por él. Como está de vuelta, sabe que toda esa gente espera que diga cosas de ese tipo pues él es su referente. Muchos otros, entre ellos sus detractores, ven que AMLO está en su papel y entienden que en ese sentido no hay nada que hacer; más bien hay que ocuparse de quienes lo sigan o tengan posturas semejantes, pues el ejemplo no debe cundir.

Los diarios publicaron este fin de semana que otros opositores y organizaciones sociales observaron que el nombramiento de Arely Gómez favorece los intereses de Televisa.

A la senadora con licencia la ubican sin dubitación como una integrante que fue de la famosa “telebancada” y se le considera afin a la empresa de televisión tanto por su cercanía familiar, pues es hermana Leopoldo Gómez, un vicepresidente de Televisa, como por las decisiones que ha impulsado en sus distintos cargos públicos.

En el tufo que le queda de opositor, el Partido de la Revolución Democrática cuestionó la salida de Jesús Murillo y su sustitución por Arely Gómez. Señaló que al recaer la propuesta presidencial en la hermana del vicepresidente de noticias de Televisa, “inmediatamente sembró dudas, por lo que en el PRD se analizará detenidamente su perfil, debido a que esta instancia (la PGR) era señalada por diversos actores políticos y sociales como de necesario e inminente cambio en su dirección”.

Aquí cabe decir que Los Chuchos han acostumbrado al PRD a vender caro su amor, por lo que una postura así -algo laxa para mi gusto- podría ser, en principio, para empezar a negociar. Como sea, que para el registro quede su postura inicial de reserva.

Habrá que ver cómo se alinean los astros respecto de Arely porque un antecedente interesante es el hecho de que cuando se renovó el Consejo del entonces Instituto Federal Electoral, en 2006, ella fue propuesta para integrarse como consejera, pero no tuvo el consenso de los partidos políticos precisamente porque se cuestionó su cercanía a Televisa.

Es decir, no es nuevo que la hermana de Leopoldo Gómez lleve a cuestas esa especie de pedigrí con que no pocos la identifican con el monopolio, cosa que ya le pesó una vez.

Muchas crítica más han circulado, sobre todo en redes sociales. Se dice, por ejemplo, que “Ahora sí, abiertamente, Televisa asume cargo en el gabinete, con tele-senadora Arely Gómez que relevará a Murillo Karam”.

También se afirma que “Es Arely Gómez hermana de uno de los vicepresidentes de Televisa y llegó al Senado como telebancada”.

Y se condena que ahora “Televisa trata de lavar la cara al peñismo asumiendo la PGR”.

Frente a estos comentarios han surgido otros para combatirles. Hay que decirlo de una vez, en ellos no hay ingenuidad, aunque pareciera, sino actitud oficiosa; como si se quisiera vacunar a la persona que es blanco de las críticas.

Se alega, por ejemplo: “que Leopoldo, el hermano de Arely, trabaje en Televisa, no significa que ella sea empleada de la televisora… Gómez es una persona independiente… No ha crecido gracias a Televisa ni, tampoco, debido a las influencias de su hermano”.

Se “argumenta” a secas que “eso de la telebancada es una tontería”. También se esgrime la frase trillada de que “No existe el delito de portación de hermano prohibido”.

Y casi como lo haría un abogado con sus sofismas se arguye que es una ridiculez eso de que “Televisa trata de lavar la cara al peñismo asumiendo la PGR”, pues “nadie de la televisora irá al gabinete. La nueva procuradora será Arely Gómez, solo ella”.

En fin, a estas alturas así de polémico puede ser el ascenso a una posición que concentrará tanto poder de un personaje ligado de una o varias formas a la televisora. A tirios y troyanos no se les oculta el hecho de que el gobierno del país -igual en manos del PRI que del PAN- han tenido una relación simbiótica con Televisa. Con Enrique Peña Nieto se vive el súmmum de esa simbiosis.

Bastaría con analizar el tipo de conglomerado que es la televisora para ver lo diversificado que están ya sus intereses más allá de la comunicación. Le interesa la educación y la medicina; ahí ha desplegado activismo e invertido dinero. Pero sobre todo tiene el inmenso poder de mentirle a la sociedad y de llevar a Los Pinos y al Congreso a sus candidatos, además de vetar a todos aquello que francamente desprecia. El asunto es que ahora podría tener a la mano lo expedientes judiciales de los mexicanos que Emilio o Bernardo odien tanto como al Peje.

Qué peligroso. Un Estado dentro del Estado. Un tumor dentro del Estado. Y criticaban al Elba Esther y su SNTE.