Un destino de saqueo

Lo que ya no asombra sino que resulta perfectamente lógico, es que entre los saca-dólares que han pasado por paraísos fiscales como Suiza figuren los políticos mexicanos Carlos Hank Rhon, Luis Téllez y Alfredo Elías Ayub. Eso se supo apenas el domingo pasado.

By
PERCEPCIÓN POLÍTICA /
Es época de grandes revelaciones. La información secreta -por lamentable- tiene tal fuerza que a la larga está dejando de ser subterránea gracias a impresionantes filtraciones.
Ayer nos enteramos con asombro que el sector más pudiente de los mexicanos ha transferido unos 417 mil millones de dólares a paraísos fiscales del exterior, adonde las autoridades nacionales no tienen jurisdicción para fiscalizar.
Lo que ya no asombra sino que resulta perfectamente lógico, es que entre los saca-dólares que han pasado por paraísos fiscales como Suiza figuren los políticos mexicanos Carlos Hank Rhon, Luis Téllez y Alfredo Elías Ayub. Eso se supo apenas el domingo pasado.
Una cosa obligadamente tiene que ver con la otra. Según la organización internacional Red para la Justicia Fiscal (TJN, por sus siglas en inglés), la suma proporcionada del saqueo de dinero es una cantidad de más del doble de la actual reserva internacional de divisas del país. Significa que México se desangra intensamente. Y son recursos que fueron movilizados en los últimos años a través de instituciones financieras llamadas de banca privada, principalmente.
Según lo revelado, la filial de banca privada de HSBC en Suiza pudo ser utilizada para tratar de evadir impuestos por ciudadanos de decenas de países. Entre ellos se encuentran casi dos millares de mexicanos y el hecho demuestra el  fracaso de la autoridad fiscal o de los gobiernos sobre esta práctica, consideró la TJN.
Parte de la información procede de los archivos del banco HSBC, que fueron extraídos por un antiguo trabajador, Herve Falciani, quien obtuvo documentos que cubren el periodo entre 2005 y 2007 de más de 30 mil cuentas bancarias y que suponen el dinero alrededor de 105 mil millones de euros. Se trata ahora de la llamada “Lista Falciani”.
Uno ve el nombre de Alfredo Elías Ayub y ya no se sorprende. Durante el sexenio de Felipe Calderón fue uno de los que engañó al país diciendo que la Comisión Federal de Electricidad -de la que era director- se había convertido en una empresa “de clase mundial”, mientras la misma vivía una intensa corrupción.
Es de dominio público que Suiza ha sido visitada con riqueza inexplicable tanto por el hermano incómodo Raúl Salinas de Gortari como por el tío incómodo Arturo Montiel, ex gobernador del Estado de México.
La llamada “Lista Falciani” fue entregada a la Fiscalía española, pero también a un grupo de periodistas, encabezados por el diario Le Monde y por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. ¿A qué se va a un paraíso fiscal?
La respuesta está en el hecho de que HSBC permitió a los clientes retirar dinero en efectivo, en ocasiones en moneda extranjera no usada en el país, creó sistemas para permitir a algunos clientes evadir impuestos, se confabuló con algunos clientes para esconder cuentas negras no declaradas a las autoridades fiscales nacionales y abrió cuentas a criminales internacionales, empresarios y políticos corruptos y otros individuos de riesgo. Lo mismo a dictadores y sus familiares, que a traficantes de armas, narcotraficantes y jefes del crimen organizado.
 
Tanto Elías Ayub como Luis Téllez Kuenzler han negado a su manera tener una cuenta de manera directa en la rama suiza del banco HSBC. Dicen que lo que hay fue obra de su madre, por lo que hace al primero; y de su padre, por lo que toca al segundo.
Pueden, por supuesto, decir lo que sea. Lo puede hacer cualquiera de todos aquellos cuyos capitales suman en paraísos fiscales los 417 mil millones de dólares. El hecho es que sus nombres brillan en una gran revelación.
Independientemente del origen de tanto dinero sacado del país, lo que este hecho denota es que esos mexicanos no apuestan un quinto por México. Lo primero que al parecer han hecho es evadir al fisco.
La trayectoria de Téllez lo dice todo. Fue subsecretario de Agricultura durante el gobierno de Carlos Salinas, cuando Carlos Hank González era titular de la Secretaría. Luego fue uno de los principales asesores en política económica del gobierno. Ernesto Zedillo lo designó Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República y en 1997 secretario de Energía hasta el final de su gobierno.
Pero este hombre que ha dicho servir a México también ha sido Presidente de la Compañía DESC y miembro del Consejo de administración del Grupo Carlyle, un grupo de inversores en energía y otras sorprendentes áreas, donde George W Bush y John Major, entre otros políticos, han sido Consejeros.
En la red puede verse el perfil de Carlyle. Maneja fondos de inversión de capital que superan los 81 mil millones de dólares. El grupo opera en numerosos sectores, tales como la industria aeroespacial, automoción, el transporte, el consumo, el comercio, generación y distribución de energía, salud, industria, tecnología, servicios a empresas, telecomunicaciones y medios de comunicación. Y además es la undécima contratista de defensa más importante del mundo, y suministra armas en casi todos los lugares inestables del mundo.
Con Felipe Calderón, Téllez fue secretario de Comunicaciones y asesor en asuntos económicos y apenas en este sexenio ya fue presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, para luego ser nombrado consejero independiente del Comité Técnico del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo.
Con Felipe Calderón, Téllez fue secretario de Comunicaciones y asesor en asuntos económicos y apenas en este sexenio ya fue presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, para luego ser nombrado consejero independiente del Comité Técnico del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo.
Alguien puede creer que Téllez de veras le ha sido útil a México. Los legisladores que conocen su perfil han denunciado que él es parte del consejo de administración de Sempra Energy, y también socio de la consultora McLarty y Asociados, que tiene como clientes a Chevron y ExxonMobil, dos de las petroleras extranjeras interesadas en invertir en México.
Téllez no le sirvió a México ni cuando por obra de otra filtración él dijo con todas sus letras que Carlos Salinas se robó la mitad de la partida secreta de la Presidencia de la República. Aquella vez, como ahora, no tardó nada en negarlo todo.
El audio de su conversación que por error se grabó en un teléfono es bastante conocido y revelador. El fragmento clave fue reproducido por MVS Radio, gracias a Carmen Aristegui. Téllez habla con una mujer no bien identificada.
Mujer (M): Y, ¿dónde vive finalmente Ana Paula (Gerard, esposa de Carlos Salinas)?
Luis Téllez (LT): Londres.
M: ¿En Londres? Y ya de plano no puede regresar o ya ni quiere regresar.
LT: Ana Paula no quiere regresar. Sabes qué, trae un rollo… se hizo…
M: Paranoica…
LT: Se hizo muy amiga de la esposa de José Ramón López Portillo y traen el rollo de que el país no les agradece lo que hicieron por él.
M: ¡Ay, qué horror!
LT: Y entonces… Ana Paula ya trae ese rollo también y, bueno, en el caso de Salinas se robó la mitad de la cuenta secreta; sí hizo muchas cosas.
Se escucha la voz de un hombre no identificado: López Portillo destrozó al país.
LT: Salinas al final también.
Desde 1977 se estipulaba una partida secreta de la cual podían disponer los mandatarios. Durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari, el monto de dicha partida fue cercano a 857 millones de dólares.
Todo suena fantástico, pero ahí están los datos. Luis Téllez, Alfredo Elías, los Hank, entre otros, son el paradigma de los hombres que han hecho lo que han querido de este país hundido en la pobreza. Por eso no sorprende que su lugar preferido en el mundo sea Suiza, por ejemplo.

You may also like