¿Va o no va al PRI?

Tras la Puerta del Poder

Reservado siempre sobre sus cuestiones personales y surgido de la vieja escuela política donde la discreción era la piedra angular de los dirigentes, Manlio Fabio Beltrones ha roto los esquemas para lanzarse a señalar públicamente sus aspiraciones para dirigir al PRI.

Quienes lo conocen de años no alcanzan a comprender qué es lo que vive hoy el coordinador de los diputados federales del PRI, quien en menos de 10  días ha salido dos veces a señalar que le gustaría ser el próximo presidente nacional de su partido.

Anteayer, de visita en San Luis Potosí para apoyar a Juan Manuel Carreras, candidato del PRI a la gubernatura de San Luis y ante la pregunta directa de si aspira o no a suceder a César Camacho al frente del tricolor, Beltrones respondió:

“Lo mío es la política… y es la política partidaria. Y un militante de un partido político siempre considera un privilegio poder participar para ser el dirigente nacional de su partido.

“Eso se registrará en agosto. Por lo pronto no puedo decirles algo distinto a lo que es obvio:

“Sí me gustaría ser presidente del partido. Pero esa no es mi obsesión, esa es mi ilusión”.

El peso de Beltrones dentro de la política mexicana está marcado por un solo antecedente: fue el único contendiente interno en el PRI a Enrique Peña Nieto por la candidatura de este partido a la Presidencia de la República.

Evidentemente Peña Nieto ganó esa carrera, pero con ese antecedente ¿quién podría intentar en agosto próximo competirle a Beltrones la presidencia del PRI?

Es decir, es cuestión de niveles y dentro del PRI eso cuenta y mucho.

Además no hay duda de que el sonorense fue una pieza esencial en la tramitación y aprobación de las 11 o más grandes reformas estructurales que salieron del Congreso en estos casi ya tres últimos años.

Beltrones como el resto de la 62 legislatura en San Lázaro termina su ciclo con las elecciones del 7 de junio próximo y eso será en apenas 22 días.

Luego de ese domingo hará 500 nuevos diputados electos y los que van de salida, incluido Beltrones, ya prácticamente no tendrán nada que hacer en San Lázaro, bueno ni siquiera pasar lista de asistencia.

Así que la definición de la dirigencia del PRI deberá decidirse en las siguientes semanas y el sonorense ya está más que apuntado.

Lo que dijo anteayer Beltrones en San Luis Potosí no es nuevo. Hace unos diez días en entrevista con la conductora Adela Micha, yante la pregunta de si va o no al PRI, el sonorense indicó:

“Pues después de esto voy a ir a la Comisión Permanente como diputado Federal a esperar que el próximo mes de septiembre, que es cuando se termina la Legislatura, estaré a disposición –como siempre lo he hecho– de mi partido y muy atento a lo que está sucediendo con mi gobierno…”

… es donde quieres estar ¿no?, en tú partido, le recordó Adela…

“Pues yo quiero…

¿Encabezar tú partido?, insistió ella…

“Lo que quiero es estar todavía más… ¿quién no quiere mejorar?”, subrayó.

Así las cosas, de entre todos los diputados salientes, el que atrae las mayores expectativas es justamente Manlio Fabio Beltrones debido a que con el fin de esta legislatura no sólo concluye una coordinación y liderazgo cameral excepcional, con el mayor número de reformas constitucionales más profundo y amplio en toda la historia del Congreso mexicano, sino que termina una etapa legislativa que inició en el 2003.

Ese año Beltrones llegó a San Lázaro como propuesta al impulso que le dio el entonces presidente del PRI, el tabasqueño Roberto Madrazo.

Al llegar lo hizo compitiendo contra Elba Esther Gordillo por la coordinación del grupo de diputados del PRI. Beltrones perdió por unos cuantos votos frente a La Maestra y desistió de ir a una segunda vuelta.

Elba Esther –quien era además secretaria general del CEN del PRI-, sería desconocida meses después como coordinadora de aquella bancada al intentar someter a los diputados priístas a un aumento del IVA.

Frente a la defenestración de La Maestra, Beltrones se hizo a un lado en la contienda por suceder a Gordillo en la coordinación del grupo, contienda en la que participaron los mexiquenses Alfredo del Mazo y Emilio Chuayffet.

Ganó Chuayffet, Del Mazo pidió licencia y se fue y Beltrones fue marginado por el ahora secretario de Educación Pública. Desde entonces no existe una buena relación entre ambos.

En las conflictivas elecciones de 2006, Beltrones surgió como coordinador del grupo del PRI en el Senado, desde donde jugó un papel central en el mantenimiento de la Gobernabilidad en el país.

Con el país a punto de incendiarse por las acciones encabezadas por Andrés Manuel López Obrador contra el presidente electo Felipe Calderón, la posición de Beltrones fue central en la legitimación de la presidencia del panista al asistir a la toma de posesión junto con el resto de su bancada y la de diputados, entonces encabezada por Emilio Gamboa.

En los años siguientes Beltrones encabezó la llamada Reforma del Estado y dio paso a la primera Reforma Energética.

De esa legislatura salió Beltrones de regreso a San Lázaro para ser coordinador de su bancada y elemento central de negociación y aprobación de las reformas estructurales que pasarán a la historia como producto del llamado Pacto por México, encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Hoy, al cumplirse esta etapa, y estar a un paso del desempleo, el contexto alrededor de Manlio Fabio Beltrones pareciera que se abre a esa posibilidad.

Y esto ocurre porque las listas de diputados plurinominales del tricolor que operarán con base en la votación del proceso del 7 de junio, es encabezada precisamente por el mexiquense César Camacho, presidente del CEN del PRI.

¿CALDERÓN EN CAMPAÑA?

En San Luis Potosí Beltrones también habló de la presencia del expresidente  Felipe Calderón en las campañas de los candidatos a gobernador del PAN.

¿Es válido que haga eso?, se le preguntó.

“En México hay libertad y se vive la democracia, y es muy legítimo su derecho de un ex presidente hacer campaña política por su partido. A muchos de nosotros nos hubiera gustado que se conservara como debe ser un ex presidente, pensando en México, más que en los partidos políticos”.

Dijo que al país, a los mexicanos y los políticos, incluidos los del PAN quizá les hubiera gustado que Calderón se resguardara y se dedicara a otra cosa porque es ilógico que luego de haber ocupado el cargo político más alto de México, ahora vuelva a presentarse en la arena política como si aspirara a otro cargo menor.

En cuanto a los apoyos que representa para los candidatos panistas, Beltrones ironizó:

“(Hasta ahora…) no ha sido muy afortunado en su diagnóstico. Hace tres años le apostó a Josefina Vázquez Mota, y (esta) perdió.

“Pero eso es otra cosa. Lo bueno es que él está en legítimo derecho de seguir participando”, subrayó.

rvizcainoa@gmail.com