¿Y los que robaron hace más de 7 años?

México, DF, 25 de febrero 2015, Juan Manuel Magaña, Percepción Política /Ayer posaron ante los reflectores los tres coordinadores de “las principales” bancadas de diputados federales -Beltrones, Anaya y Raya- como si de veras esta vez fueran a salvar a la patria.

Anunciaron -luego de irresponsablemente darle largas en todo lo que va del sexenio al asunto- que llegaron a un acuerdo en los tres temas que impedían avanzar en la dictaminación de la ley anticorrupción.

El problema de la corrupción es el cáncer que ha invadido a México y que espera tratamiento urgente desde que José López Portillo confesara ser parte de eso que definió como “la corrupción somos todos”.

Cómo ha tardado ese tratamiento, que empezó con aquella aspirina que Miguel de la Madrid llamó “Renovación moral de la sociedad”, para luego dejarnos en las manos de Carlos Salinas de Gortari y de sus incómodos hermano Raúl y favorito Córdoba. En los siguientes 30 años toda una galería de políticos -fundamentalmente del PRI, pero también panistas, perredistas, “ecologistas” no se diga- han acabado prácticamente con el país.

¿Nombres? Ahí están los de renombre: Montiel, Moreira, Granier, Reyna, Vallejo, Gordillo, Deschamps, Murat, Fox, Sahagún, Calderón, Mouriño, niños verdes y, ¡puff!, para abreviar, Los Chuchos, El señor de las Ligas, etcétera.

Los pecados: enriquecimiento ilícito e inexplicable, acumulación de propiedades aquí y en el extranjero y del presidente para abajo, venta de favores, tráfico de influencias, conflictos de interés, sobreprecios en licitaciones públicas, cuentas bancarias ocultas, contratos ilegales e inmorales con el gobierno, robo de partida secreta y presupuestos, malbaratar la riqueza del Estado…

El caso es que ayer, esos próceres que son los coordinadores parlamentarios del PRI, PAN y PRD dieron a conocer que por fin se dignaron a alcanzar un acuerdo para aprobar esta semana el Sistema Nacional Anticorrupción a nivel constitucional.

Como ora ya les urge, se prevé que la comisión de Puntos Constitucionales apruebe este mismo miércoles el dictamen y el jueves se avale en el pleno.

 

Según el panista Ricardo Anaya -político aun sin cola que le pisen- consideró que se trata de un acuerdo histórico que marcará una nueva era en el combate a la corrupción.

Explicó que superaron las diferencias en tres puntos fundamentales, entre ellos la ratificación del secretario de la Función Pública por parte del Senado y que la Auditoría Superior de la Federación fiscalice nueve de cada 10 pesos que ejercen estados y municipios, es decir, las participaciones federales.

Además, dijo que las faltas graves administrativas no prescribirán antes de siete años. “No habrá borrón y cuenta nueva” y quien haya robado, por ejemplo, hace un año, podrá ser sancionado con esta ley.

Al ser cuestionado sobre qué pasará con el actual secretario de la Función Pública Virgilio Andrade, el coordinador del PRD Miguel Alonso Raya explicó que una vez que entre en vigor la nueva ley, el Presidente de la República deberá mandar al Senado su propuesta, ya sea del actual funcionario o uno distinto.

El acuerdo incluye castigar el conflicto de intereses. La negociación sobre el tema estaba atorada debido que el PRI se oponía a que las participaciones federales fueran sometidas a revisión y a que el titular de la función pública fuera ratificado por el Senado.

La gran pregunta es qué se va a hacer con todos aquellos que acumularon riqueza mal habida hace más de siete años atrás. ¿Se les confirmará la impunidad y se les extenderá un certificado de legitimidad?