Glorieta de Colón
Así como en el Congreso de la Ciudad de México (antes Asamblea Legislativa) surgieron las primeras iniciativas de ley para sacar de las escuelas de educación básica los alimentos chatarra, aquí también podría surgir la primera iniciativa de Ley para erradicar de los hospitales públicos, especialmente el IMSS y el ISSSTE, la comida chatarra, pues resulta una contradicción que ahí mismo la gente ingesta escoria con excesos de azúcares, grasas y sales, y en esos mismos hospitales cargan con el costo de luego tener que curarles o atenderles padecimientos crónicos como consecuencia de esa mala alimentación. Además, venden de esos refrescos que AMLO llama “aguas puercas”. En los hospitales del ISSSTE y el IMSS tienen concesionados miles de espacios para cafeterías de renombre, restaurantes, pequeños puestos de café, que seguramente le aportan mucho menos a estos Institutos de lo que tienen que gastar en sus derechohabientes por atender padecimientos crónicos. De Zoe Robledo, director general del IMSS, la verdad es que no se puede esperar ni la pensión alimenticia; pero de Martí Batres extraña más la cosa, porque tener esos espacios “concesionados” es de facto tenerlos privatizados, cual buen neoliberal. ¿De quién será el negociazo de esos miles de changarritos en clínicas y hospitales?
Trabajadores “inconformes”
Nos cuentan que en el sindicato mayoritario del Congreso de la Ciudad de México, que agrupa a unos 600 trabajadores, ha crecido el malestar en contra del área administrativa del órgano legislativo, porque alegan que padecen “abusos, presiones y amagos que afectan las condiciones generales de trabajo”, incluidos los agremiados de los otros dos sindicatos del Congreso. En esta tesitura ya empiezan a considerar la posibilidad de hacer un paro laboral de un día, para notar su inconformidad. Del área administrativa nos afirman que probablemente pueda existir algún hecho aislado de eso que llaman “abusos, presiones y amagos”, pero que de ninguna es por alguna indicación administrativa y menos sistemática. Seguiremos informando.
En el espejo del PRIAN
Cada vez suenan más voces alertando que el Gobierno de la CDMX pretende utilizar el Plan General de Desarrollo (PGD) sólo como “instrumento político” para controlar el territorio de la CDMX, debilitar a las Alcaldías y casi llevar a la irrelevancia a las Comisiones de Participación Comunitaria (Copaco), que son 9 vecinos por colonia, que duran 3 años en el cargo. En Morena se la deberían repensar, no vaya a ser que les pase como al PRIAN, que muchas leyes que se aprobaron porque se creían eternos han sido utilizadas en su contra ya durante siete años.




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