Delincuencia electoral

El dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, deslindó a su partido de las multas y los problemas que el llamado partido “verde” enfrenta con la ley. Pero también negó que el PVEM sea un “aliado incómodo”.

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Percepción Política

El dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, deslindó a su partido de las multas y los problemas que el llamado partido “verde” enfrenta con la ley. Pero también negó que el PVEM sea un “aliado incómodo”.

Suena complicado, por un lado, tratar de no implicarse públicamente en tanta fechoría pero, por el otro, tener que confirmar una alianza delictiva. “Somos aliados electorales”, dijo Camacho, pero pidió que se entienda que lo otro tiene un “resorte judicial” que nada tiene que ver con el PRI.

Como si ese partido “verde” actuara sólo y, es más, como si no recibiera órdenes y lecciones del PRI, un partido de alta escuela en delitos electorales.

Todo eso explica el hecho abominable de que anteayer los legisladores del PRI y el PVEM impusieron su mayoría en la Comisión Permanente para impedir que se discutieran diversos puntos de acuerdo relacionados con el “verde”, entre ellos la propuesta que expuso en tribuna el senador Armado Ríos Piter, de que se cancelara el registro a este partido por las violaciones graves y sistemáticas a la legislación electoral.

Esa fue la segunda ocasión en que priístas y verdes, socios en la ilegalidad, votaron en contra de que se discutiera ahí mismo la propuesta.

Sin embargo, en tribuna Ríos Piter alcanzó a denunciar que la estrategia que ha seguido el PVEM para llevar a cabo una campaña electoral anticipada con anuncios en radio, televisión y espectaculares en todo el país y la entrega de tarjetas es “una acción de Estado que cuenta con la complicidad del PRI y al parecer también del Tribunal Electoral”.

Ante el pleno, el senador dio cuenta de una nueva violación a la legislación electoral, ya que el “verde” está repartiendo tarjetas encartadas en el documento en el que se hace constar la entrega de televisiones digitales, que reparten las secretarías de Comunicaciones y de Desarrollo Social.

En Ecatepec, dijo, se detectó la entrega de esa tarjeta, que ya se volvió famosa porque ha sido motivo de varias de las millonarias y cuantiosas sanciones a ese partido.

Sería interesante saber si al “verde” (y por tanto al PRI) le estará yendo bien, como esperaba, con ese denodado esfuerzo de fortalecerse a base de ilegalidad. Es de suponer que no. En unos cuantos meses se han ganado una impopularidad simbolizada en las 140 mil firmas que un grupo de personas entregó al INE en demanda de que se le cancele el registro como partido por violar la ley de manera grave y sistemática.

Cabría esperar que esa fama ganada a pulso de partido delincuencial, la gente la tenga presente el día de la elección para ni siquiera pensar -o pensarlo con asco- en darle un voto al “verde”.

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