Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Ante la inexistencia de facto de un líder en Morena de la Ciudad de México, y carencia de cualquier voz del partido que se encargue de la grilla política en medios de comunicación, ante la opinión pública, algunos diputados de ese partido en el Congreso capitalino crearon desde hace más de un año La Chilanguera, un espacio de conferencias de prensa dominicales que se convirtió en la Grillochilanguera.
A esa conferencia sólo asisten los diputados que autorizan en la Coordinación del Grupo Parlamentario, concediendo un privilegio para algunos, un castigo para otros –no ir–, y también una especie de prebenda para apaciguar a diputados rebeldes, como el caso de Víctor Romo, quien por momentos ha sido el principal instigador para tumbar a su coordinadora y a su vicecoordinadora.
Desde el origen, la grilla por delante, porque en esa conferencia más que informarle al pueblo, más que rendirle cuentas a los gobernados, más que explicarle a la gente qué reformas legislativas están impulsando y los beneficios que les darán cuando se aprueben, se ocupan el 80% del tiempo o más en denostar a los adversarios políticos, a los alcaldes de oposición, acaso sin percatarse Morena que las peores alcaldesas y alcaldes son de su partido: Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Gustavo A. Madero, Tlalpan… Pero tampoco entienden que ellos son el partido oficial, la mayoría apabullante en el Congreso, y no se ven bien tratando de pasar por encima, de atropellar a la oposición.
¿Qué recursos públicos se utilizan para hacer las Grillochilangueras? Muchos. Para empezar, el inmueble sede del partido Morena, donde todo se paga con el dinero del financiamiento a los partidos políticos, y vaya que reciben cantidades exorbitantes. De acuerdo con el presupuesto para los partidos políticos que ha otorgado el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), de 2016 a 2026, Morena ha recibido MIL 684 millones de pesos del erario. Bastante más que el PAN, que también es envidiable lo que les ha tocado: 946.6 millones de pesos. Nada más en los últimos tres años, Morena ha recibido más de 560 millones de pesos: 282.9 millones en 2024; 142 millones en 2025, y 143.6 millones en 2026.
¿En qué se gasta Morena ese dinero si su presidente Héctor Díaz Polanco no hace nada y tampoco figura actividad pública alguna su Comité Ejecutivo? ¿Tendrán siquiera alguien que administre y pueda justificar esa erogación conforme a las medidas legales que les exige el IECM? Lo dudo.
El otro gasto para las Grillochilangueras proviene del Congreso, los emolumentos de los legisladores que participan, y en la mayor parte de los casos hablan de pura grilla. A veces van legisladores especializados en ciertas materias a presentar o explicar iniciativas propias o del Gobierno, lo que sí se convierte en un servicio para la sociedad, de manera destacada los temas laborales y de derechos de los trabajadores.
Una rápida revisión a las Grillochilangueras del último mes ilustra cómo hay una compulsividad contra los alcaldes de oposición Alessandra Rojo de la Vega, de Cuauhtémoc; Giovani Gutiérrez, de Coyoacán, y Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo. Son la obsesión de Morena. El 22 de febrero, la conferencia consistió en que la diputada ex priísta Silvia Sánchez Barrios, aspirante a la Alcaldía Cuauhtémoc, acusó venganza de las autoridades de esa demarcación contra comerciantes. La otra parte de la conferencia fue una pretendida intención de justificar lo injustificable del Plan General de Desarrollo, ante el cúmulo de críticas.
A la siguiente semana, Cecilia Vadillo se lanzó contra Tabe, por la “privatización” de Parque Lira. También contra Rojo de la Vega, y trataron de defender el indefendible “Plan A” de reforma electoral. El 8 de marzo hablaron de la agenda legislativa por los derechos de las mujeres, excepción que confirma la regla de que las Grillochilangueras. El 15 de marzo, otra vez Paulo García contra la alcaldesa Rojo de la Vega, y el pasado domingo el mismo García, Vadillo y Víctor Romo, contra Tabe y Giovani.
Este triste espectáculo del sector dominante de Morena en el Congreso explica que exista un enorme rezago legislativo, que las iniciativas de diputados con temas muy nobles en beneficio de la sociedad, del “pueblo bueno” nomás no transitan, las mandan a la congeladora, y de eso es más responsable quien tiene más legisladores, Morena, y por eso carga con la culpa de la baja productividad legislativa. No parece que vaya a mejorar el panorama en el Congreso, y menos si se les van los cuatro votos del PT y el bloque oficialista pierde mayoría para reformar la Constitución. Lo veremos.




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